Luis Gilberto Murillo,candidato presidencial 2026
Javier Sánchez
BOGOTÁ, Colombia
El panorama electoral colombiano para 2026 comienza a delinearse con la oficialización de la precandidatura presidencial de Luis Gilberto Murillo. Con un anuncio realizado en mayo de 2025, el exministro y exembajador se posiciona como una voz que busca trascender la polarización, proponiendo un liderazgo «independiente» y con un marcado acento regional.
Gestión y la Diplomacia
Luis Gilberto Murillo Urrutia (Andagoya, Chocó, 1967), ingeniero de minas, político y reconocido defensor de derechos humanos afrocolombiano, ostenta una carrera multifacética en el servicio público. Su experiencia abarca dos periodos como Gobernador del Chocó (1998-1999 y 2012), donde, a pesar de una condena inicial por peculado que posteriormente fue desvirtuada, demostró su compromiso con su departamento natal.
Su tránsito por la administración pública también incluye responsabilidades en el sector ambiental, como la planificación y presupuesto del DAMA durante la alcaldía de Antanas Mockus (1995-1997), y su posterior nombramiento como Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el gobierno de Juan Manuel Santos (2016-2018).
Más recientemente, en la administración de Gustavo Petro, Murillo asumió roles de alta visibilidad internacional. Fue Embajador de Colombia en Estados Unidos (septiembre de 2022 – mayo de 2024) y, tras la suspensión de Álvaro Leyva, ocupó brevemente la cartera de Ministro de Relaciones Exteriores (mayo de 2024 – enero de 2025), consolidando un perfil con amplio conocimiento en asuntos exteriores.
Aunque se presenta como independiente para 2026, su historial incluye militancia en el Partido Liberal y Cambio Radical, así como la co-fundación de Colombia Renaciente. Notablemente, en 2022, fue fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo, y tras la segunda vuelta, respaldó públicamente a Gustavo Petro, lo que le valió su posterior incorporación al actual gobierno. Esta cercanía, sin embargo, le ha granjeado críticas de sectores opositores, quienes lo han calificado de «petrosantista».
Regiones Olvidadas
El mensaje inicial de Murillo se focaliza en ser un «antídoto» contra la polarización que fragmenta al país. Su propuesta busca construir «puentes» en lugar de «muros», promoviendo un proyecto político que trascienda las actuales divisiones. Como chocoano, su discurso pone un énfasis particular en las regiones vulnerables y apartadas, abogando por priorizar sus necesidades y asegurar que la política «con verdad, con raíz, con alma» se centre en la gente y no en los «caudillos».
Hasta el momento, Murillo no ha anunciado un respaldo partidista formal, más allá de su declaración de independencia, lo que le impone el desafío de construir una base sólida para su aspiración.
Ventajas y Desafíos
Evaluar las posibilidades de triunfo de Luis Gilberto Murillo es aún un ejercicio prematuro, pero su candidatura presenta claras ventajas y desafíos:
Ventajas:
- Experiencia Robusta: Su extenso recorrido en cargos ejecutivos y diplomáticos le confiere un perfil de gestión sólida y conocimiento de la máquina estatal, lo que puede inspirar confianza en un electorado que valora la experiencia.
- Voz Afro y Regional: Su origen y su compromiso con las comunidades afrocolombianas y las regiones marginadas le otorgan una representatividad y una perspectiva única que puede resonar con sectores históricamente olvidados.
- Discurso Conciliador: En un país marcado por profundas divisiones, su llamado a la unidad y la construcción de consensos podría atraer a un segmento de votantes cansados de la confrontación ideológica y en busca de un liderazgo más integrador.
- Potencial Voto de Centro: Si logra consolidar su imagen de independencia, podría captar el voto de centro y moderado, que busca alternativas a los extremos del espectro político.
En suma, Luis Gilberto Murillo se perfila como una alternativa con credenciales y un mensaje de unidad. Su éxito dependerá de su capacidad para trascender su reconocimiento actual, movilizar a las bases y consolidar un apoyo amplio que le permita competir de manera efectiva en la compleja arena de las elecciones de 2026.