La vacunación es una estrategia clave para prevenir brotes y controlar la transmisión del virus.
Andrea Miranda J.
El Ministerio de Salud trabaja de la mano con autoridades locales para llevar la vacuna contra la fiebre amarilla a todos los rincones del país. En Líbano, en el Tolima, el hospital Alfonso Jaramillo Salazar está comprometido con esta causa y ha movilizado a su personal por todo el municipio para aplicar la vacuna.
El Ministerio de Salud reportó 77 casos de fiebre amarilla entre 2024 y lo que va de 2025. De estos, 35 personas han fallecido en los departamentos de Tolima, Huila, Cauca, Nariño, Putumayo, Caldas, Meta, Vaupés y Caquetá.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral aguda y potencialmente mortal transmitida por mosquitos infectados, principalmente del género Aedes y Haemagogus. En Colombia, la fiebre amarilla representa un riesgo para la salud pública, especialmente en zonas selváticas y rurales. La vacunación masiva es una estrategia clave para prevenir brotes y controlar la transmisión del virus.
Zonas de riesgo: Regiones selváticas y rurales, incluyendo departamentos como Amazonas, Guaviare, Guainía, Vaupés, Caquetá, Putumayo, y algunas áreas del Meta y Antioquia.
La fiebre amarilla ha tenido episodios periódicos en Colombia, con brotes importantes en 2004, 2014 y 2019.
Personas que habitan en áreas rurales, trabajadores en actividades forestales, viajeros a zonas de riesgo, y comunidades indígenas.
La vacunación masiva contra la fiebre amarilla en Colombia ha sido un pilar fundamental en la estrategia de control y prevención de la enfermedad. La continuidad y expansión de estas campañas, acompañadas de vigilancia epidemiológica y educación comunitaria, son esenciales para mantener a Colombia libre de brotes de fiebre amarilla y proteger la salud de su población.
La vacunación masiva contra la fiebre amarilla en Colombia ha sido un pilar fundamental en la estrategia de control y prevención de la enfermedad.