Petro lanzó una contundente acusación contra congresistas y líderes políticos colombianos, a quienes señaló de viajar a Miami para conspirar contra su Gobierno.
Primicia Diario
Santa Marta
En un acto cargado de simbolismo histórico y política, el presidente Gustavo Petro utilizó la tribuna dispuesta en Santa Marta para un evento de memoria y reparación para lanzar una contundente acusación contra congresistas y líderes políticos colombianos, a quienes señaló de viajar a Miami para conspirar contra su Gobierno.
El evento, convocado para el reconocimiento de la responsabilidad internacional del Estado por el genocidio contra la Unión Patriótica (UP) —ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos—, se convirtió en el escenario de una fuerte denuncia sobre lo que el mandatario calificó como una continuidad de la violencia política, ahora ejecutada a través de la persecución judicial.
«Los señores congresistas y dirigentes políticos que fueron a Miami a buscar el camino por medio del cual podían ganar las elecciones en Colombia, destruyendo incluso la persona del presidente de la República, son delincuentes. Y deben ser juzgados», afirmó el Jefe de Estado ante los asistentes.
La Vendetta
El mandatario apuntó a una campaña de desprestigio e incluso a un supuesto plan para encarcelarle en Estados Unidos, señalando directamente a «sectores conservadores» en alianza con figuras como el senador estadounidense Bernie Moreno. Petro vinculó esta ofensiva con una «vendetta personal», aludiendo a sus antiguos debates en el Congreso sobre el lavado de activos.
Asimismo, mencionó al expresidente Andrés Pastrana como parte de esta ofensiva.
El presidente insistió en que esta conspiración representa una «traición al pacto democrático consagrado en la Constitución de 1991». Dirigiéndose a las cabezas de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, exigió el inicio de procesos judiciales contra los responsables, pues considera que «eso no se le hace a la Constitución del 91 ni al pacto democrático».
Al evocar la figura de Salvador Allende, quien confió en el respeto constitucional y fue traicionado, Petro dejó clara su determinación: «Nosotros tenemos que responder de otra manera, que no es con las armas, creo yo, espero no equivocarme», reafirmando su compromiso con la vía democrática, pero con firmeza.
Despertar del Pueblo
En el cierre de su intervención, el Presidente apeló a una poderosa metáfora zoológica para representar la resistencia popular ante la amenaza externa.
«Si el águila dorada ataca al cóndor, el jaguar americano despierta», proclamó. «Y somos jaguares, estamos despertando».
Este llamado a la movilización masiva fue presentado como una respuesta legítima ante la amenaza de una nueva «traición» política y judicial. «Nos vamos a levantar por millones. Seremos jaguares bailando por la dignidad de Colombia, seremos jaguares para revivir a Bolívar», expresó, en un cierre que combinó mística, historia y un llamado a la defensa de la soberanía nacional.
El Presidente concluyó su intervención advirtiendo que cualquier intento de judicialización internacional será enfrentado con la «fuerza de la movilización popular». «Les pido perdón a nombre del Estado para que revivan sus muertos a través de la lucha del pueblo que viene. Es una manera de revivir, todos lo sabemos, no morimos. La energía sigue», concluye, evocando la termodinámica como metáfora de la persistencia de la memoria y la lucha.
«Nos vamos a levantar por millones. Seremos jaguares bailando por la dignidad de Colombia, seremos jaguares para revivir a Bolívar»: Petro.