Desde el inicio del Plan Pistola del Clan del Golfo, 21 uniformados han perdido la vida en ataques sicariales atribuidos a ese grupo ilegal.
Rafael Camargo Vásquez
El presidente Gustavo Petro lanzó una contundente advertencia al Clan del Golfo, asegurando que su gobierno no cederá ante las presiones y amenazas de este grupo armado. «Yo les tengo que decir que el Gobierno no se arrodilla», afirmó el mandatario, en respuesta al ‘plan pistola’ y las amenazas contra la Reforma Agraria, acciones que Petro atribuye a la intención del Clan de forzar el fin de la extradición.
Petro denunció que alias ‘Botalón’, cabecilla del Clan del Golfo, ha respondido a la ofensiva gubernamental con violencia, incluyendo el asesinato de líderes sociales y policías, además de amenazas directas a funcionarios de la Reforma Agraria en el Magdalena Medio. El presidente exigió el cese inmediato de la violencia, instando a ‘Botalón’ a decidir si busca una negociación jurídica y a permitir la prosperidad en sus territorios.
El mandatario responsabilizó al expresidente Álvaro Uribe Vélez por el incumplimiento del Acuerdo de Ralito, del cual el Clan del Golfo es heredero. Petro exigió verdad, indemnización a las víctimas y garantías de no repetición, señalando posibles irregularidades en la gestión de la indemnización durante el gobierno de Iván Duque.
Petro consideró la posibilidad de liberar a dos ex paramilitares presos como gestores de paz, siempre y cuando se comprometan a finalizar el proceso de Ralito, incluyendo a miembros del Clan del Golfo que están incumpliendo dicho acuerdo.