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Pide Absolución a la Jueza en Batalla Judicial Decisiva: URIBE CLAMA INOCENCIA

Álvaro Uribe clama directamente a la jueza que lo absuelva, en un  ejercicio de su defensa material. El expresidente pide piedad y justicia.

 

 

Rafael Camargo Vásquez

Bogotá D.C. 

En un hecho sin precedentes en la historia judicial reciente de Colombia, el expresidente Álvaro Uribe Vélez ha protagonizado hoy una jornada intensa de su «defensa material» ante el estrado, ejerciendo directamente su derecho a exponer sus argumentos y refutar las acusaciones que pesan en su contra por presunto soborno a testigos y fraude procesal. El que fuera en su momento el hombre más poderoso del país, y cuya influencia política sigue siendo innegable, se dirige personalmente a la jueza para defender su honor y su libertad.

Durante horas de intervención en los juzgados de Paloquemao, Uribe ha desglosado meticulosamente los pilares de su estrategia, que su defensa técnica, liderada por el abogado Jaime Granados, ya había esbozado. Su propósito es desvirtuar categóricamente los cargos, que ha calificado de «delito imposible» por la, según él, ausencia de pruebas contundentes.

Con vehemencia, el expresidente ha acusado directamente a la Fiscalía General de la Nación de «falsear y alterar la evidencia», sugiriendo una manipulación intencionada de sus palabras y de las conversaciones interceptadas. Ha insistido en que sus acciones, y las de su equipo jurídico, se enmarcaron en un interés legítimo por corroborar información sobre un supuesto complot en su contra, no en una intención de sobornar.

Otro eje central de su argumentación ha sido la credibilidad del exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, testigo clave en el proceso, a quien Uribe ha señalado de «mentiroso» y de haber «engañado y engatusado» a su abogado Diego Cadena. También ha enmarcado este prolongado juicio dentro de una confrontación política de larga data, sugiriendo que el proceso está cargado de sesgos y antipatías que han condicionado su desarrollo.

En un momento cargado de simbolismo y, según fuentes judiciales, con una petición de misericordia implícita en su súplica por justicia, el expresidente Uribe se dirigió directamente a la togada: «Señora jueza, con todo respeto pido a usted, en mi alma, yo quiero que usted me absuelva». Este ruego, profundo y personal, subraya la trascendencia de la decisión judicial que se avecina.

Uribe, quien ha dedicado la primera de sus dos jornadas previstas para esta defensa material, continuará mañana explicando su inocencia, reafirmando su buena fe y la legitimidad de sus acciones en un caso que marcará un antes y un después en la justicia y la política colombiana. El veredicto de la jueza se espera para la última semana de julio, con la sentencia definitiva pocos días después.