Gustavo Petro Urrego, presidente de Colombia
Sevilla, España
En un vibrante discurso durante la reunión de alto nivel ‘Un cambio de paradigma para las soluciones lideradas por los países a los desafíos de nuestro tiempo’, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una contundente crítica a la agenda política del Norte Global. En su intervención, el mandatario señaló un preocupante viraje en la discusión internacional: de la crisis climática, tema central a su llegada al poder, a la migración, convertida hoy en el epicentro del debate político.
«Hoy es la migración. Los votos se consiguen alrededor del discurso antinmigración, en el norte, porque sí existen norte y sur», afirmó Petro, cuestionando las prioridades actuales.
El jefe de Estado colombiano profundizó en el porqué de este cambio. «¿Por qué es migración el tema?», preguntó retóricamente, para luego responder: «Porque un electorado mayoritariamente ario, en estos países que son de norte y que emiten mucho CO2, permite a ciertas corrientes políticas negar la crisis climática. No mirar arriba, no afrontar el problema, no decir que toca cambiar el paradigma del bienestar, del progreso del que es rico, o del que es pobre porque asusta a la clase media y la desacomoda».
Para Petro, la estrategia es clara: «Es más fácil ganar los votos con la mentira de un fetiche, diciendo que se va a vivir mejor en esos países y los que no tienen el mismo color de piel, ni de lengua, ni de religión, se expulsan de la manera más rápida posible. Y ganan las elecciones».
El presidente lamentó que la descarbonización y la inversión en una transición energética hayan sido relegadas. «Ya no hablamos de CO2, ya no hablamos de descarbonización… Estamos es camino al suicidio, en el norte no se está pensando en los hijos de los votantes blancos que padecen y votan a la derecha, a la extrema derecha», sentenció.
El Sur como Solución
Petro enfatizó que la negación de la crisis climática en el Norte es una elección política que ignora el compromiso de cambio. «No es entregarle limosna al sur, es ayudarse del sur que pueda absorber CO2, a limpiar su propia sociedad, su propio estado, y su propio esquema energético con energía limpia. Hoy no es el norte ayudando al sur, es el sur ayudando al norte», aseveró, invirtiendo la narrativa tradicional de cooperación.
El mandatario ilustró su argumento con un ejemplo concreto: «Estados Unidos necesita 1.200 gigas, digamos gigavatios de energía generada al año para el bienestar de ellos. Y América del Sur, de donde yo vengo, tiene un potencial de generación de 1.400 gigavatios de energía limpia. ¿Por qué los norteamericanos, por qué (Donald) Trump, no invierte la generación de la energía limpia del sur y nos ayudamos? Les ayudamos a limpiar la matriz energética».
«¿Qué significa si América del Sur vuelve limpio el 100% la matriz energética de Estados Unidos? Sería la tercera parte de la solución de la crisis climática. ¿Por qué no se produce? Porque los del sur tenemos otro color de piel. Somos árabes, somos negros, somos latinos, del Mediterráneo, y tenemos en América civilizaciones indígenas ancestrales de 20.000 años antes de Cristo», argumentó, trazando una línea entre la desigualdad climática y las raíces coloniales. «Somos más legítimos de los que llegaron hace 500 años. Pero el poder, las relaciones de poder, la visión imperial colonialista del mundo impide a las fuerzas políticas y a los dirigentes políticos del norte encontrar una solución, que en últimas es sencilla», concluyó.
Petro extendió su visión a Europa y África: «Europa puede alimentarse de la energía de África. Claro, no a la explotación, no habrá esclavitud, sino de tú a tú, que entender que el Mediterráneo simplemente separa dos civilizaciones tan valiosas e iguales bajo la bandera de la garantía de la fraternidad y la solidaridad».
Para el presidente, «el migrante es riqueza, no pobreza». Y la política antimigratoria es «una excusa para ocultar cómo las sociedades blancas arias en Estados Unidos y en Europa no quieren asumir la existencia y la vida del planeta, que implica transformar una economía fósil construida con ganancias, con la muerte, que es el petróleo y el carbón cuando podemos perfectamente tender los puentes para construir una economía de la vida con una energía que ya no se hace de muertos sino de la misma energía viva del cuerpo».
Respuesta de Macron
Las incisivas palabras del presidente Petro provocaron una reacción inmediata del mandatario francés, Emmanuel Macron, quien intervino en la reunión. En su introducción, Macron afirmó: «Nunca le doy lecciones a alguien del sur y es muy extraño recibir lecciones de alguien del sur, porque simplemente viene del sur y yo exijo el mismo tipo de respeto».
Acto seguido, Macron le solicitó a Petro: «no simplifiquemos la realidad de nuestra vida política» y negó que la migración sea una obsesión europea. «Usted es el primero en esta región que habla de la migración. Nadie ha hablado de la migración antes de usted. Entonces, no estamos obsesionados con la migración aquí».
El presidente francés reflexionó sobre la narrativa de división entre Norte y Sur, indicando: «Y bueno, nosotros podemos trabajar hasta cierto punto con eso. Tenemos esa narrativa que se dividía entre el norte y el sur, y es lo contrario a lo que creo. De hecho, yo creo que sí que es posible juntos conseguir una agenda común».
Macron resaltó que «hay políticos que quieren crear y construir un nuevo modelo de la cooperación entre norte y sur, y están haciéndolo en gran medida durante los últimos ocho años. Y yo he dedicado mi vida a ello».
Finalmente, el presidente galo coincidió con el llamado a la multilateralidad «de tú a tú» de Petro, asegurando: «creo que tenemos que trabajar juntos. Tenemos que crear puentes y basándonos en los hechos, los datos y la ciencia. Trabajando juntos para resolver el problema que tenemos».
