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Pulso Político en el Congreso: LA CONTRA REFORMA LABORAL

La contra reforma laboral de la oposición 

 

 

La oposición aprobando una «reforma laboral» de acuerdo con los grandes empresarios, quisieron hacer «conejo» a Colombia. Los colombianos afectados por el «engendro» de «reforma laboral», se lanzan a las calles a reclamar la Consulta Popular.

 

 

 

Primicia Diario

En Colombia, la reforma laboral ha desatado un conflicto latente entre el Gobierno y sectores del Congreso. La versión del proyecto que ha avanzado en la Comisión Séptima del Senado, impulsada por figuras como el presidente del Congreso, Efraín Cepeda, es calificada por el presidente Gustavo Petro como una «verdadera contrarreforma». Petro argumenta que esta propuesta representa un retroceso significativo para los trabajadores, especialmente por la inclusión del trabajo por horas, que considera más precario que los contratos temporales y la Ley 50, al impedir ingresos de subsistencia dignos.

Aunque la versión aprobada en tercer debate (13 votos a favor, 2 en contra) incluye algunos ajustes, como el incremento gradual de recargos dominicales y festivos al 100% y el adelanto de la jornada nocturna a las 7:00 p.m., estos avances son vistos por los críticos como insuficientes frente a las regresiones percibidas.

Rechazo Sindical 

El Comando Nacional Unitario, que agrupa a las principales centrales sindicales (CUT, CGT, CPC y CDP), ha rechazado enfáticamente el proyecto. Alegan que la reforma elimina la estabilidad laboral, flexibiliza contratos y debilita la seguridad social, favoreciendo los intereses empresariales. Los sindicatos han tildado la acción del Senado como una «traición», sentenciando que «lo que debía ser una reforma para el trabajo digno y decente, se ha convertido en una traición del Congreso (Comisión Séptima) que busca normalizar la precariedad».

Las últimas novedades revelan que la reforma laboral propuesta por el gobierno no ha logrado avanzar sustancialmente en el Congreso, enfrentando continuos tropiezos. En cambio, las versiones que han prosperado son las impulsadas por los partidos tradicionales, a las que el presidente Petro se opone férreamente. Esta división y el marcado rechazo sindical mantienen el futuro de una reforma laboral integral y consensuada en Colombia en un estado de incertidumbre, reflejando un complejo pulso político y social entre los intereses de trabajadores, empresarios y el Gobierno.

Los miembros de la oposición la Comisión Séptima del Senado impidieron que la iniciativa fuera debatida, lo que finalmente llevó a su hundimiento. Esta acción subraya la marcada polarización política y las dificultades del gobierno para avanzar su agenda legislativa en el Congreso.