Londres
Las sombras del Big Ben aún se alargaban sobre el Támesis cuando, en un despacho de la embajada colombiana, una carta sellada partió hacia Bogotá. No era un mensaje diplomático rutinario, sino el preludio de un movimiento político que resonaría en los pasillos del poder colombiano. Roy Barreras, el hombre que una vez tejiera alianzas y estrategias para llevar a Gustavo Petro a la presidencia, anunciaba su renuncia irrevocable como embajador en el Reino Unido.
La fecha marcada en la misiva, 20 de mayo de 2025, no era un mero trámite. Era el punto de inflexión, el momento en que el estratega, curtido en mil batallas políticas, se desprendía de la diplomacia para volver al ruedo. En Bogotá, la noticia corrió como pólvora. ¿Acaso Barreras, el arquitecto de victorias pasadas, se preparaba para construir su propio camino hacia la Casa de Nariño?
Desde su llegada a Londres en agosto de 2023, Barreras había mantenido un perfil discreto, pero no silencioso. Sus contactos, su agudo análisis de la política colombiana, nunca cesaron. Y ahora, en medio de rumores que crecían como la niebla londinense, su renuncia alimentaba las especulaciones.
Fuentes cercanas, esas voces que susurran en los cafés de la capital, confirmaban lo que muchos sospechaban: Barreras evaluaba seriamente la posibilidad de una candidatura presidencial en 2026. El hombre que había sido fundamental en la victoria de Petro, el hombre que conocía los secretos del poder, el hombre que había navegado las turbulentas aguas de la política colombiana, se preparaba para un nuevo capítulo.
La figura de Barreras es compleja, tejida con hilos de pragmatismo y ambición. Su experiencia, su capacidad para construir consensos, lo convierten en un jugador formidable. Pero también carga con un pasado que sus adversarios no dudarán en desempolvar.
Mientras tanto, en Bogotá, los políticos miden sus palabras, los analistas afinan sus pronósticos, y el país observa con atención. ¿Será Barreras el próximo contendiente en la carrera presidencial? ¿Será capaz de construir una nueva coalición, de movilizar a un electorado dividido?
La renuncia de Barreras no es solo un cambio de cargo; es el inicio de una nueva etapa en la política colombiana, un recordatorio de que los estrategas nunca se retiran del todo. Y mientras el tiempo avanza hacia 2026, el eco de su decisión resuena en los pasillos del poder, como el tañido de una campana que anuncia el inicio de una nueva contienda.
Ha empezado la tarea del estratega argentino Ángel Beccassino, en su tarea de llevar a Roy Barreras a la Casa de Nariño, aceptando que el trabajo debe ser permanente.
Petro, Santos, Uribe, Dilian Francisca, Claudia López, Vicky Dávila, son los primeros líderes políticos que serán abordados por el virtual candidato presidencial, Roy Barreras.
