El presidente Petro advirtió que el narcotráfico opera casi en la totalidad de los puertos colombianos para el envío de drogas al exterior, mientras que los buques regresan cargados de contrabando, contribuye al aumento de la violencia en las ciudades portuarias del país.
Los cargamentos más grandes de droga en Colombia han tendido a salir principalmente por los puertos marítimos ubicados sobre las costas del Océano Pacífico y el Mar Caribe.
Javier Sánchez
En un contundente anuncio durante el Consejo de Ministros televisado, el presidente Gustavo Petro lanzó una advertencia sin precedentes sobre la situación de los puertos colombianos, señalándolos como focos de cooptación por el narcotráfico y el contrabando, factores que, según el mandatario, están alimentando el aumento de la violencia en las ciudades portuarias. Ante este panorama crítico, Petro afirmó que ha llegado el momento de transformar «completamente» la administración de estas vitales infraestructuras.
«Los puertos deben tener radicalmente otra administración, porque han sido cooptados por narcotraficantes y su otra cara, que son los contrabandistas. Esta acción tiene que desplegarse lo más inmediatamente posible. Estamos analizando los temas jurídicos», enfatizó el jefe de Estado, dejando clara la urgencia y la determinación de su gobierno para intervenir en este sector estratégico.
El presidente detalló su preocupación por la escalada de violencia en ciudades como Buenaventura, Tumaco, Cartagena, Santa Marta y Barranquilla, sugiriendo una posible articulación de estos grupos criminales con facciones políticas, configurando lo que describió como «una especie de nuevo paramilitarismo». Ante esta compleja situación, Petro fue categórico: «En los puertos la decisión que tengo es cambiar completamente su administración, incluso con proyectos de ley».
Las directrices presidenciales no se limitaron a los puertos marítimos. Petro impartió instrucciones precisas a la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, para que extienda la lupa al aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá. El mandatario no dudó en señalar que el incremento de homicidios en la capital podría estar vinculado al aumento de actividades ilícitas que utilizan la principal terminal aérea del país.
«Hasta el día de hoy los puertos están cooptados. Yo me atrevería a extender esto al puerto más grande, pues el incremento del homicidio en Bogotá tiene que ver con el incremento de las actividades ilícitas usando el aeropuerto», subrayó Petro, dejando entrever la magnitud del problema que busca enfrentar. Con respecto a El Dorado, fue enfático: «El aeropuerto de Bogotá debería ser examinado a la luz de sus contratos vigentes. Es un tema difícil, pero hay que hacerlo».
El jefe de Estado solicitó a la ministra Rojas una reestructuración profunda de la Superintendencia de Transporte, cuestionando su efectividad en el control del flujo de mercancías. «La Superintendencia que existe en el ministerio de Transporte, ministra, tiene que cambiar. No hace mayormente nada alrededor del control del paso de mercancías, y la manera como lo ha manejado el país, con POLFA (Policía Fiscal y Aduanera) y con la DIAN, me parece que haN fracasado», aseveró, anticipando cambios significativos en los organismos encargados de la vigilancia y el control aduanero en el país.
Con este anuncio, el presidente Petro marca un punto de inflexión en la política de seguridad y control de las infraestructuras clave de Colombia, declarando una lucha frontal contra las redes criminales que han permeado los puertos y, potencialmente, el principal aeropuerto del país. La promesa de una «administración radical» anticipa medidas drásticas y una redefinición de las estrategias para blindar estos puntos neurálgicos contra el flagelo del narcotráfico y el contrabando.
Puerto en Colombia
La cantidad total de droga decomisada en los puertos marítimos colombianos durante los últimos 20 años asciende a varias cientos de toneladas, superando las mil toneladas de cocaína.
Los decomisos incluyen cocaína (la droga más incautada), pero también marihuana, heroína y otras sustancias, lo que haría complejo unificar la medición en una sola cifra de «toneladas» sin especificar el tipo de droga.
A lo largo de los años, se han reportado decomisos de varias toneladas en contenedores, buques de carga y otras embarcaciones en puertos como Buenaventura, Cartagena, Barranquilla y otros.
Los puertos marítimos son considerados puntos estratégicos clave para el tráfico de drogas debido al gran volumen de mercancías que transitan por ellos y la dificultad de inspeccionar cada contenedor o embarcación.
Aeropuerto El Dorado
A lo largo de estos 20 años, las autoridades han incautado toneladas de cocaína, así como cantidades significativas de heroína, marihuana y otras drogas en el aeropuerto El Dorado.
Los decomisos han ocurrido en diversas modalidades, incluyendo el ocultamiento en equipaje de pasajeros (dobles fondos, adheridas al cuerpo), correos humanos («mulas»), carga aérea (en mercancías legales).
Ha habido periodos donde las incautaciones han mostrado un incremento, lo que a menudo ha coincidido con nuevas estrategias de las organizaciones criminales o con la intensificación de los operativos de control.
Se han reportado decomisos de varios kilogramos e incluso toneladas en operaciones específicas que han sido consideradas golpes importantes contra las redes de narcotráfico.
El presidente Petro solicitó una revisión exhaustiva de los contratos en el aeropuerto El Dorado, sugiriendo una posible conexión entre el aumento de homicidios en Bogotá y actividades ilícitas que operan a través de la terminal aérea.