Iván Cepeda continúa demostrando su fuerza electoral al llenar plazas diariamente en todo el país bajo la bandera del Pacto Histórico. Tras sus recientes movilizaciones, Cauca se convirtió ayer en el último escenario de su masivo respaldo popular.
Javier Sánchez
Política
La campaña presidencial de Iván Cepeda, candidato por el Pacto Histórico, ha denunciado una serie de maniobras sistemáticas que buscarían deslegitimar su aspiración mediante la alteración del orden público y la manipulación mediática. Según los reportes de su equipo de trabajo, el notable respaldo popular que el senador viene recibiendo en las plazas de diversas regiones del país ha detonado una contraofensiva de sus rivales políticos basada en prácticas que se alejan del marco legal.
El esquema denunciado incluye la infiltración de grupos externos en las manifestaciones masivas con el fin de generar disturbios. El objetivo, aseguran fuentes de la campaña, es proyectar una imagen de violencia para que los instigadores puedan posteriormente «posar como víctimas», citando como precedente los recientes eventos ocurridos en Villavicencio. Asimismo, se ha alertado sobre la contratación de individuos para portar prendas alusivas a grupos al margen de la ley durante los eventos, con el propósito de fabricar una «prueba» inexistente que vincule al candidato con estructuras armadas.
La ofensiva se extiende al ecosistema digital y a diversos sectores de la prensa tradicional, donde la denominada «propaganda negra» ha encontrado eco. La campaña de Cepeda señala con preocupación que una parte mayoritaria de los medios de comunicación se ha alineado con la oposición, permitiendo la difusión de estas narrativas sin el debido rigor informativo.
Existe un creciente malestar entre los simpatizantes del Pacto Histórico ante lo que perciben como una «doble vara de medir» por parte de las autoridades y la opinión pública. El interrogante que recorre las calles es contundente: si estas prácticas delincuenciales fueran atribuidas a la campaña de Cepeda, el país exigiría sanciones inmediatas; no obstante, al provenir de sectores de oposición, parecen ser pasadas por alto. Hasta el momento, los organismos de control no han emitido pronunciamientos oficiales ni han tomado cartas en el asunto para garantizar la transparencia de la contienda electoral.
El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, radicó una denuncia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para alertar sobre una estrategia sistemática de persecución en su contra. Según Cepeda, se ha desplegado una campaña publicitaria financiada para difundir noticias falsas en redes sociales y medios de comunicación, con el fin de erosionar su imagen de cara a las elecciones de 2026.
Además de la manipulación mediática, el candidato advirtió sobre un intento de judicialización en Estados Unidos, calificándolo como una maniobra del uribismo para interferir en la contienda electoral mediante montajes legales en el extranjero. Con esta acción ante el organismo internacional, Cepeda busca garantías para su ejercicio político y la protección de su campaña frente a lo que denomina prácticas de «guerra sucia».
ESTIGMATIZACIÓN
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rechazó categóricamente los ataques del candidato Abelardo de la Espriella, clasificándolos como una estrategia de estigmatización contra el periodismo. El organismo advirtió que estos señalamientos reiterados buscan desacreditar la labor informativa y debilitar las garantías para la libertad de expresión en el país.
«OVIEDUS OVIEDUS»
Juan Daniel Oviedo recurrió a la metáfora de la «rana dorada» para advertir que en política la estrategia pesa más que el ruido mediático. Bajo el apodo de «Oviedus Oviedus», el candidato se autoproclamó como la sorpresa de la consulta, apostando por un triunfo basado en la astucia sobre la estridencia.
PODER PARA LAS REGIONES
Luis Gilberto Murillo aseguró que, de llegar a la Presidencia, gobernará desde las regiones para romper con el histórico centralismo que ha marcado al país. Su propuesta busca descentralizar el poder y liderar una gestión nacional que priorice las necesidades directas de cada territorio.
AUDITORIA INTERNACIONAL
Veedurías y sectores de oposición exigen una auditoría internacional a la Registraduría ante la vinculación de la empresa ASD al software electoral de 2026. La presión aumenta debido a los cuestionables antecedentes de la firma en Honduras y a fallos técnicos en previos comicios nacionales.
PREPARACIÓN DE LAS ELECCIONES