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Crisis institucional en Cali: ALCADÍA Y CONCEJO EN LA MIRA DE LA FISCALÍA

Alejandro Eder, alcalde de Cali 

Gabriel Velasco: El exsenador del Centro Democrático y actual asesor de la alcaldía de Cali.

 

 

Jair López

Santiago de Cali

La estabilidad política de Santiago de Cali atraviesa uno de sus momentos más críticos tras la apertura de una investigación formal por presuntas irregularidades en la elección del Contralor Distrital. Este proceso, que ha escalado rápidamente en las instancias judiciales, no solo amenaza con desarticular la composición actual del cabildo municipal, sino que ha comenzado a salpicar a las más altas esferas del poder ejecutivo local y regional.

¿Vicios en la elección?

La Fiscalía General de la Nación ha iniciado un ciclo de citaciones para los implicados en un proceso que, según las primeras hipótesis, habría estado viciado por acuerdos extralegales. El riesgo jurídico es inminente: de hallarse pruebas de dolo, casi la mitad de los concejales de la ciudad podrían enfrentar la pérdida de su investidura, dejando al órgano legislativo en una situación de interinidad sin precedentes.

Filtraciones y nombres de alto perfil

Lo que ha elevado la indignación ciudadana son las recientes filtraciones de archivos del CTI. Según estos documentos, la red de influencias para asegurar el control del ente fiscalizador mencionaría a figuras de peso político considerable:

Alejandro Eder: El actual alcalde de los caleños se ve mencionado en los informes filtrados, lo que pone bajo sospecha la transparencia de su administración en relación con los órganos de control.

Gabriel Velasco: El exsenador del Centro Democrático también aparece en los folios del CTI, sugiriendo una conexión entre los intereses locales y las estructuras de poder nacional.

Consecuencias para la ciudad

El escenario de una Cali «sin alcalde y sin concejo» ha dejado de ser una especulación política para convertirse en una posibilidad jurídica que se ventila en los tribunales. La ciudad observa con escepticismo cómo las instituciones encargadas de velar por los recursos públicos —la Contraloría y el Concejo— se convierten en el epicentro de un escándalo que cuestiona las bases mismas de la elección de sus representantes.