Petro dijo que 23,2 millones de colombianos ocupados, ha sido impulsado principalmente por el dinamismo en las actividades científicas y la industria manufacturera.
Primicia Diario
El presidente de los colombianos Gustavo Petro reveló que el panorama laboral de enero de 2026 ha desatado un intenso intercambio entre el Gobierno y diversos sectores económicos. Según el reporte oficial del «Departamento Administrativo Nacional de Estadística» (DANE), la tasa de desocupación nacional se situó en un 10,9%, lo que representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este indicador, que se traduce en 23,2 millones de ciudadanos ocupados, ha sido impulsado principalmente por el dinamismo en las actividades científicas y la industria manufacturera.
El jefe de Estado ha vinculado este hito directamente a la entrada en vigor del «Salario Vital», un ajuste que elevó la remuneración mínima a los dos millones de pesos. Bajo la tesis de la Casa de Nariño, el fortalecimiento del ingreso real dinamiza el consumo interno y la demanda, estimulando así la creación de empleo y desafiando las teorías económicas tradicionales que asocian el incremento de salarios con la destrucción de puestos de trabajo. Esta medida, respaldada técnicamente por el «Decreto 0159 de 2026», busca alinearse con los estándares de la OIT para garantizar una canasta básica digna.
No obstante, las voces independientes y gremiales han matizado el optimismo gubernamental. Analistas de centros como «Fedesarrollo» subrayan que, si bien la cifra de enero es históricamente baja para ese mes, el mercado laboral aún enfrenta desafíos estructurales como una informalidad estancada en el 55%. Asimismo, advierten que el incremento salarial del 23,7% —muy superior a la inflación del año previo— podría ejercer una presión al alza sobre los precios al consumidor, dificultando el cumplimiento de las metas del Banco de la República. Mientras ciudades como Bogotá y Manizales celebran indicadores robustos, el reto de la equidad persiste en regiones críticas como Quibdó y Tumaco.
La tasa de desocupación nacional se situó en un 10,9%, lo que representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior.