Los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro se reúnen en la Oficina Oval de la Casa Blanca para redefinir el futuro de las relaciones bilaterales. Este encuentro en el corazón del poder estadounidense simboliza una «tregua estratégica» y el inicio de una nueva era de cooperación en seguridad y estabilidad regional.
Primicia Diario
Washington
«La metamorfosis diplomática»: El presidente Donald Trump ha sorprendido al escenario internacional al calificar a su homólogo Gustavo Petro como alguien «amable», asegurando que el encuentro bilateral de este 3 de febrero en la Casa Blanca «será una reunión buena». Este cambio radical de narrativa ocurre tras semanas de hostilidades donde el mandatario estadounidense llegó a sugerir acciones militares en suelo colombiano y a llamar a Petro un «hombre enfermo».
«Efecto dominó tras la caída de Maduro»: La captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 marcó el punto de inflexión. Aunque Petro inicialmente condenó el operativo como un «secuestro» y una agresión a la soberanía, una llamada estratégica de casi una hora el 7 de enero —gestionada mediante la mediación silenciosa de Qatar y el embajador Daniel García-Peña— logró reconducir la relación hacia el pragmatismo.
«Visa especial y agenda de Estado»: A pesar de la previa revocatoria de visados al círculo presidencial, la Casa Blanca ha otorgado un «permiso excepcional de cinco días» a la delegación colombiana. La agenda se centrará en la transición política de Venezuela, ahora bajo el mando interino de Delcy Rodríguez, y en la defensa de Petro ante los cargos de narcotráfico, respaldado por una cifra récord de «2.800 toneladas de cocaína incautadas» durante su mandato.
«Símbolos de reconciliación»: Como gesto de distensión, el presidente colombiano entregará a los Trump una serie de obsequios artesanales y productos agrícolas provenientes de zonas de «sustitución de cultivos ilícitos». El encuentro, que contará con la participación del secretario de Estado Marco Rubio, es visto como el cimiento de una nueva arquitectura de seguridad regional bajo la renovada influencia de Washington en el continente.
Todo se encuentra dispuesto en la Casa Blanca para el histórico encuentro bilateral entre los mandatarios de Colombia y Estados Unidos. Este diálogo en Washington marcará la hoja de ruta estratégica para la cooperación y la estabilidad regional en este 2026.