En un ecosistema cinematográfico dominado por los algoritmos y los presupuestos astronómicos, la obra independiente «Uno Más», del cineasta afrocolombiano Janer Mena, ha logrado lo impensable: consolidar un fenómeno de masas a través de la pureza del relato. Con un alcance orgánico que ya supera los 2,8 millones de espectadores, la película se erige como un manifiesto del cine de guerrilla, demostrando que la identidad y la crudeza social poseen una fuerza de convocatoria superior a cualquier fórmula de mercadotecnia tradicional.
La producción, que nació en 2020 como una exploración visceral de la supervivencia y la diáspora, ha generado una comunidad vibrante de más de 4.000 comentarios activos, validando su profundo impacto cultural en Hispanoamérica y Estados Unidos. «Estas cifras no son solo números; son personas que se sienten vistas por primera vez en la pantalla», explica Mena, cuya visión se ha convertido en un referente indispensable para las generaciones Z y millennial que demandan contenidos con propósito.
Este éxito viral actúa como el preludio perfecto para el nuevo catálogo del director, quien actualmente presenta el largometraje «Soy de aquí» (2024) y la serie documental «África Invisible». Con proyectos en desarrollo tanto en Europa como en Colombia, Janer Mena se posiciona como una voz autoral transnacional, capaz de fusionar la innovación técnica con una narrativa «con alma» que las plataformas de streaming ya no pueden ignorar. El fenómeno de «Uno Más» es, en última instancia, la prueba de que el cine social no solo es necesario, sino masivamente rentable cuando se cuenta desde la verdad.
