En el departamento del Meta, se registró un sismo de magnitud 3,0 se registró a las 3:29 p. m. de ayer con epicentro en el municipio de Mesetas.
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La Red Sísmica Nacional mantuvo una vigilancia constante ayer jueves, reportando diversos movimientos telúricos que, aunque no causaron estragos, activaron los protocolos de seguimiento en distintas regiones del país. El evento de mayor resonancia social ocurrió en horas de la tarde en el departamento del Meta, donde un sismo de magnitud 3,0 se registró a las 3:29 p. m. con epicentro en el municipio de Mesetas. Dada su naturaleza superficial —menor a 30 kilómetros de profundidad—, el movimiento fue «percibido de manera leve por los habitantes de la región llanera», especialmente en las poblaciones de Uribe y Mesetas.
Actividad en el litoral y el occidente
Previamente, durante la mañana, el Servicio Geológico Colombiano reportó un evento de mayor intensidad en aguas del Océano Pacífico. A las 9:37 a. m., un temblor de magnitud 4,8 sacudió el litoral; no obstante, debido a su ubicación mar adentro y lejos de centros poblados, las autoridades confirmaron que «no se generaron alertas de tsunami ni daños en la infraestructura costera». Paralelamente, en el occidente del país, municipios como Frontino en Antioquia y San José del Palmar en el Chocó registraron sismos menores de magnitudes 2,1 y 2,6 respectivamente, los cuales fueron calificados por los expertos como «movimientos recurrentes dentro de la dinámica de las fallas locales».
Los Santos
Como es habitual en la geografía colombiana, el departamento de Santander no fue ajeno a la actividad. El nudo sísmico de Los Santos reportó múltiples réplicas técnicas con magnitudes oscilantes entre 2,2 y 2,5. Al tratarse de eventos con profundidades superiores a los 130 kilómetros, estos no fueron sentidos por la población, reafirmando que esta zona es «el epicentro de mayor recurrencia sísmica en el territorio nacional». Hasta el momento, los organismos de gestión del riesgo mantienen un parte de tranquilidad, recordando la importancia de «la cultura de la prevención ante eventos naturales que son inherentes a nuestra ubicación geográfica».