Carga de alimentos en buques de la Armada de México como auxilio humanitario a Cuba. Sin embargo, la provisión de petróleo que la isla necesita ha sido bloqueada por una orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de castigar con aranceles el suministro de combustibles desde terceros países, lo cual expertos de las Naciones Unidas consideran violatorio del derecho internacional.
Petro explicó que la sanción actual nació de una «falsedad de la administración de Iván Duque», quien desconoció que Cuba prestó su territorio para la paz de Colombia.
Rafael Camargo Vásquez
Primicia Diario
«Cuba necesita hoy un cambio de energía del petróleo hacia el sol», sentenció el presidente Gustavo Petro en un mensaje que busca sacudir la geopolítica del Caribe. Para el mandatario, esta transición no es solo técnica, sino profundamente social: «los cambios de modos de energía también cambian la forma de la sociedad», afirmó, invitando al mundo a «no temer al fluir de la historia». En un llamado directo a la Casa Blanca, el jefe de Estado colombiano instó a los Estados Unidos a transformar su política hacia la isla y a «desencadenar el programa de energía solar en toda la región».
La propuesta no es solo diplomática, sino industrial y soberana. Petro posicionó a Colombia como la pieza clave en el engranaje de esta transición: «Colombia pone sus arenas de sílice y el cobre» para la fabricación de paneles solares, asegurando que «nosotros producimos paneles para exportar si es necesario». Es un proyecto de autonomía regional donde Latinoamérica deja de ser proveedora de materias primas para convertirse en fabricante de tecnología.
Flujo libre de la energía
El mandatario fue enfático al criticar las restricciones actuales: «no hay delito en el transporte libre de petróleo en el Caribe, pero es preferible que la energía la entregue el sol, que sale casi todos los días». Bajo esta premisa, reiteró su rechazo al bloqueo, calificándolo como una estructura de «cadenas» que debe ser reemplazada por «más libertad».
Petro explicó que la sanción actual nació de una «falsedad de la administración de Iván Duque», quien desconoció que Cuba prestó su territorio para la paz de Colombia por petición del gobierno de Juan Manuel Santos. «Yo le agradezco a Cuba que haya colaborado con Noruega por la paz», puntualizó.
Instó a comprender que «en el Caribe solo hay pueblos hermanos» y puso a Haití en el centro de la agenda de prioridades para Colombia.
Respeto y la cultura
Para el presidente colombiano, Cuba es una «joya en el Caribe» cuyo pueblo culto posee saberes fundamentales para la humanidad. La propuesta final es clara: es hora de que el diálogo entre Estados Unidos y Cuba se reinicie bajo una nueva luz. «Tenemos que aprender a entendernos entre diferentes y a reconocer la historia de cada país con respeto», concluyó, visualizando un Caribe donde el cobre colombiano y la arena de sílice se transformen en la energía limpia que rompa el aislamiento histórico de la isla.