El presidente Petro afirmó que «la orden de matarlo ya está dada»
Primicia Diario
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El presidente Gustavo Petro ha sostenido de manera reiterada que, desde su ascenso al poder, existe un plan sistemático para asesinarlo orquestado por lo que él denomina la «nueva junta del narcotráfico». Según el jefe de Estado, esta organización no se asemeja a los carteles tradicionales de las décadas pasadas, sino que funciona como una «federación de mafias» con un poder de alcance global y una estructura descentralizada que ha logrado infiltrar diversas instituciones.
El mandatario ha revelado que esta estructura criminal sería una suerte de «junta directiva» de carácter transnacional, la cual, según sus declaraciones, maneja aproximadamente el 90 por ciento del mercado de la droga a nivel mundial. Petro asegura que esta red no solo coordina el tráfico de cocaína hacia Europa y otros continentes, sino que también está involucrada en delitos como el lavado de activos y la trata de personas. Durante sus intervenciones, ha enfatizado que «la orden de matarlo ya está dada» por parte de esta extrema derecha mafiosa, debido a que su administración ha golpeado los intereses financieros de estas organizaciones mediante incautaciones récord.
Para sustentar estas afirmaciones, el presidente ha entregado y solicitado la desclasificación de informes de inteligencia que detallan la operatividad de este grupo. Petro ha sido enfático al señalar que, al llegar a la Casa de Nariño, no encontró información previa en los organismos de seguridad del Estado (como la Dipol) sobre la existencia de este entramado, al que también ha vinculado con el «cartel de Bogotá» y eventos de sicariato de alto impacto. Según su tesis, esta organización habría trasladado su centro de operaciones a lugares remotos, mencionando incluso sedes en Abu Dabi, desde donde se coordinarían acciones para desestabilizar su gobierno.
Finalmente, el mandatario ha advertido que el riesgo es inminente y ha denunciado la adquisición de armamento especializado, incluyendo misiles tierra-aire y lanzacohetes, que tendrían como objetivo su avión presidencial o sus desplazamientos en regiones críticas. Ante este panorama, Petro ha instado a la Fiscalía y a la comunidad internacional a actuar frente a esta «maquinaria de muerte» que busca frenar las reformas de su programa de gobierno.