Iván Cepeda, candidato presidencial
Javier Sánchez
Política
La política colombiana ha entrado en una fase de alta tensión este 4 de febrero de 2026. La determinación del Consejo Nacional Electoral (CNE) de revocar la inscripción de Iván Cepeda para la consulta del «Frente por la Vida» no solo ha reconfigurado el tarjetón de marzo, sino que ha provocado una de las respuestas más severas del Ejecutivo hacia el poder electoral.
«Golpe Electoral»
La mayoría del CNE, tras un empate técnico resuelto por conjueces, ha cerrado la puerta a la participación de Cepeda en la consulta interpartidista del 8 de marzo. El argumento jurídico central sostiene que el senador ya agotó su derecho a participar en mecanismos de selección al haber vencido en la consulta interna del Pacto Histórico en octubre de 2025. Para el tribunal, intentar una nueva inscripción bajo una coalición distinta constituye una «doble participación» prohibida por la ley.
La reacción de la Casa de Nariño fue inmediata. El presidente Gustavo Petro calificó la decisión como un «golpe electoral» y un atentado directo contra el derecho fundamental a elegir y ser elegido. Para el mandatario, esta maniobra busca fragmentar la unidad del bloque progresista y limitar la capacidad de maniobra de su fuerza política en los meses críticos que anteceden a la primera vuelta.
Hacia la «Primera Vuelta» sin escalas
Lejos de sumergirse en una batalla de recursos legales que podría consumir meses de campaña, Iván Cepeda ha optado por una «firmeza estratégica». Sus declaraciones subrayan un cambio de juego:
Cepeda ha anunciado que su nombre aparecerá directamente en el tarjetón de la primera vuelta presidencial en mayo. «No nos detendrán en los escritorios; la voluntad de millones se expresará en las urnas», afirmó, enviando un mensaje de resiliencia a su base electoral.
El candidato ha señalado que la interpretación del CNE es «restrictiva y política», cuestionando la imparcialidad de los conjueces y acusando a sectores opositores de utilizar la burocracia para frenar un movimiento que ya demostró su fuerza con más de 1.5 millones de votos en octubre.
Más allá de la candidatura, Cepeda ha convocado a una movilización ciudadana pacífica para defender el «Frente por la Vida», asegurando que la unidad progresista trasciende un tarjetón administrativo.
Tablero político
La ausencia de Cepeda en la consulta de marzo deja el panorama abierto para figuras como Roy Barreras y Camilo Romero, pero plantea un riesgo de dispersión para la izquierda. Sin embargo, al proyectarse directamente hacia mayo, Cepeda busca consolidar el voto de opinión y convertir su exclusión en una narrativa de «persecución» que impulse su candidatura en la recta final.