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Los daños ocultos: DETRÁS DEL CULTIVO DE AGUACATE

Es uno de los ‘súper alimentos’ más de moda del planeta, pero su abusiva producción es peligrosa para el medio ambiente.

 

 

 

 

 

 

 

Alberto Barbieri

El aguacate es uno de los ‘súper alimentos’ más de moda del planeta. Prácticamente desconocido en Europa hasta hace unas pocas décadas, ahora este fruto carnoso ha abandonado el angosto nicho de las frutas y verduras, para entrar como protagonista en los escenarios de la alta cocina, de la pastelería y la coctelería.

El consumo de aguacate, en su calidad Hass, está creciendo en todo el mundo y el precio no deja de aumentar. El mercado europeo demanda una media de entre 5.000 y 5.500 toneladas semanalesy España es el principal productor del continente, aunque el grueso de la producción mundial se concentra en el hemisferio sur. En Nueva Zelanda, donde las últimas cosechas no han sido buenas, ha habido casos de robos en los cultivos para luego vender los frutos en el mercado negro, aprovechando la gran demanda.

Demanda y globalización

El mercado europeo demanda una media de entre 5.000 y 5.500 toneladas semanales. El pujante valor del aguacate ha llevado a muchos agricultores a convertirse al monocultivo de este fruto, llegando hasta a quemar amplias zonas de bosque para aumentar su producción

Por la misma razón, en México, el mayor productor del mundo, existe un grave problema medioambiental relacionado con el cultivo del fruto: su valor pujante ha llevado a muchos agricultores a convertirse al monocultivo del aguacate, llegando hasta a quemar amplias zonas de bosque para aumentar su producción. Como si eso fuera poco, la cremosidad tan apreciada por los amantes del fruto es hija de una elevada necesidad hídrica de la planta, una característica que hace muy poco sostenible su cultivo a gran escala.

Un cultivo a gran escala insostenible

Entre 2001 y 2010, la producción de aguacate en el estado mejicano de Michoacán, que abarca más del 70% de las cosechas del país, se triplicó, y las exportaciones se multiplicaron por diez, según un informe publicado en 2012 por el instituto Tapia Vargas. El informe sugiere que la expansión causó la pérdida de tierras forestales de aproximadamente 690 hectáreas al año entre 2000 y 2010.

De 1980 a hoy la superficie destinada a la producción del fruto en Michoacán ha crecido en un 342%. El cultivo del aguacate en México produce más beneficio que cualquier otro, incluida la marihuana.

Mario Tapia Vargas, investigador del Instituto Nacional de Investigación Forestal, Agropecuaria y de Pesca de México, dijo a Associated Press: “Incluso donde [los agricultores] no cortan visiblemente los bosques, hay aguacates creciendo por debajo de las ramas de pino y tarde o temprano cortarán los pinos por completo”.

El impacto del aguacate en la vida salvaje

También existe un impacto en la vida silvestre, ya que bosques del estado de Michoacán son zonas donde ivernan las mariposas monarca. Un cultivo de aguacate utiliza casi el doble de agua que un bosque bastante denso, lo que significa que menos agua alcanza los ríos de montaña de los que dependen los bosques y los animales.

Se estima que 1.000 millones de mariposas monarca migraron a México de Estados Unidos en 1996, comparados con apenas 35 millones el año pasado, según Marcus Kronforst, ecólogo de la Universidad de Chicago que ha estudiado las mariposas. Para protegerlas, la Unesco ha declarado los santuarios de Michoacán -donde emigran cada invierno- Patrimonio Natural de la Humanidad.

Greenpeace México avisa que las personas también podrían sufrir las consecuencias del monocultivo de aguacate. “Más allá de la tala de los bosques y de los efectos sobre la retención de agua, el alto uso de productos químicos agrícolas y los grandes volúmenes de madera necesarios para embalar y transportar aguacates son otros factores que podrían tener efectos negativos sobre el medio ambiente y el bienestar de sus habitantes”, aseguran.

‘El oro verde’

La creciente demanda del ‘súper alimento’ mejicano, especialmente en el mercado de Estados Unidos, ha hecho que el aguacate se convirtiera en un producto de lujo. La exportación del llamado ‘oro verde’ se convirtió en Mexico en una actividad económica pujante que alcanza un valor de 1,6 billones de dólares. Sin embargo, las asombrosas ganancias alcanzadas por los agricultores hace tan solo diez o quince años, se han visto mermadas por la entrada en escena de los carteles de la droga.

El apetito de las organizaciones mafiosas entorno al negocio del aguacate en México es algo relativamente nuevo, así como las prósperas exportaciones a Estados Unidos. De hecho, sólo en 1997 el Congreso de Estados Unidos levantó un embargo sobre el aguacate mexicano vigente durante ochenta años.

Además de la extorsión practicad a rajatabla a todo cultivador por Los Caballeros Templarios, que según estimaciones llega a aportar en las arcas de los narcos más de cien millones de dólares al año, a partir de 2010 los carteles intervienen de manera directa en la producción y distribución del fruto. Las ganancias del aguacate, de hecho, a diferencia del otro oro verde de los narcos, la marihuana, no sufren detrimento posterior porque no requieren ser lavados.

La creciente demanda del ‘súper alimento’ mejicano, especialmente en el mercado de Estados Unidos, ha hecho que el aguacate se convirtiera en un producto de lujo. La exportación del llamado ‘oro verde’ se convirtió en Mexico en una actividad económica pujante que alcanza un valor de 1,6 billones de dólares.

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