El caso del grafitero diego Felipe Becerra tiene a punto de vincular penalmente al General Francisco Patiño, respaldado por diez congresistas que votaron a favor su ascenso. Día a día se descubre un macabro plan de la policía por desprestigiar al joven que fue victima de las balas oficiales.
El caso de la muerte del joven grafitero vincula a la cúpula de la policía en Bogotá en la manipulación de la escena del crimen.
Mientras 10 congresistas aprobaron ascender, contra viento y marea, al general de la Policía Nacional Francisco Patiño, una abogada solicita que sea enviado a la Justicia, por haber participado en otro «falso positivo» urbano: la muerte del joven grafitero Diego Felipe Becerra.
Los congresistas que votaron el ascenso del oficial, a pesar de los indicios existentes sobre el caso de la muerte del grafitero, son: los conservadores Myriam Paredes y Carlos Barriga; los liberales Juan Fernando Cristo y Guillermo García Realpe; los del MIRA Alexandra Moreno Piraquive y Manuel Virgüez; del Partido de La U Roy Barreras; Juan Lozano; de Cambio Radical Carlos Fernando Motoa, y Édgar Espíndola, del PIN. Varios de ellos, impulsan dicho ascenso al interior de la plenaria del Senado de la República.
La abogada Miryam Pachón está convencida de que el oficial, dio instrucciones para manipular la escena del crimen del joven grafitero Diego Felipe Becerra.
El caso ha caído poco a poco sobre la manipulación que se hizo por parte de la Policía, para presentar a la joven víctima como un consumado delincuente.
En interrogatorio rendido ante un fiscal seccional por Jorge Narváez, conductor de un bus de servicio público, él formuló una falsa denuncia sobre un supuesto atraco por parte de Becerra el 19 de agosto de 2011 en la avenida Boyacá con 116, día en el que murió el joven por un disparo que le propinó el patrullero de la Policía Metropolitana de Bogotá Wilmer Antonio Alarcón; pero esa denuncia fue desvirtuada en desarrollo de ese proceso, pues ese vehículo tenía pico y placa y no se encontraba en el lugar de los hechos, como dijo Narváez.
Narváez relata lo ocurrido durante el encuentro dentro del CAI del 20 de Julio con la teniente de la Policía Lady Perdomo, y el propio general Patiño, el 22 de agosto de 2011. «Nos fuimos para el CAI del 20 de Julio, allá en el CAI esperamos unos diez minuticos, cuando llegó una patrulla; de allí se baja el general Patiño, ahí viene un agente uniformado, joven, y saca un computador portátil. Yo le digo la denuncia. El general Patiño me dice: ‘cuente todo cómo fue’. Entonces yo le cuento como fue lo sucedido».
El conductor del bus de servicio público en esa diligencia de interrogatorio plasmó de la misma manera un hecho bastante particular. «Como yo iba con mi hijo, el general se puso a preguntarme por mi hijo, que si estaba estudiando, y saca dos bonos de cien mil pesos y se los regala a mi esposa para que comprara lo que quisiera. Y sale y se va».
Johan Rolando Soler López, patrullero de la Policía Nacional, en una entrevista ante un investigador de criminalística realizada el 30 de julio de 2012, dijo: «Yo estaba por imprimir la denuncia y llego mi J1 (es decir, mi general Patiño), fui a la panel por la impresora y cuando volví mi general Patiño estaba dentro del CAI con el señor denunciante; la teniente no me dejó entrar al CAI, y me dijo que esperara que mi general Patiño estaba hablando con el señor. Pasados cinco minutos mi general Patiño salió del CAI y yo ingresé a imprimir la denuncia».
Jorge Narváez permanece privado de la libertad en la cárcel La Modelo en compañía de otras cuatro personas, por el caso de la adulteración en la escena del crimen del joven grafitero Diego Felipe Becerra.
El caso demanda ahora que se establezca la responsabilidad o inocencia del general Francisco Patiño en este escandaloso caso.
En las redes sociales circula esta clase de grafitis en protesta por la muerte Diego Felipe Becerra.
Diego Felipe Becerra, día a día se esclarece su crimen
No solamente jaque sino càrcel por mentiroso. Juro en el Congreso que era inocente
General de la cara y diga toda la verdad, no la que dijo ante el Congreso