Mujeres, whisky, drogas, equipos de comunicaciones de última tecnología y todo lo que solicitan los internos llegan a domicilio a las celdas.
Grupo Investigativo
Primicia
Denuncias de corrupción en todos los niveles en el pabellón de máxima seguridad han sido presentadas hasta por los propios internos, que revelaron las tarifas que existen en ese centro de reclusión. El destape del escándalo ocasionó el traslado de peligrosos antisociales a otras cárceles de seguridad en otras regiones colombianas.
Mujeres, whisky, drogas, equipos de comunicaciones de última tecnología y todo lo que solicitan los internos llegan a domicilio a las celdas, con el pago de acuerdo a las tarifas impuestas en la penitenciaría nacional La Picota.
Pero la corrupción se extiende a toda la penitenciaria La Picota, e incluye el sector de la parapolítica, desde donde se sigue cometiendo el delito llamado «concierto para delinquir». De acuerdo con algunos informantes, allí se toman determinaciones sobre contrataciones, candidaturas; y hasta se imparten órdenes sobre a quiénes hay que acusar y defender. Congresistas, diputados, concejales, entre otros, son los asiduos visitantes.
La vida de un interno, con todas las comodidades, (mujeres, whisky, celulares, entre otras) puede tener un costo mensual que oscila entre 10 y 20 millones de pesos, de acuerdo con las tarifas implantadas.
Catálogos de prostitutas y «prepagos» se ofrecen dentro de La Picota. Los costos son millonarios, y si se cuenta con los recursos tiene todo lo que pida el «usuario». Las tarifas rondan entre los 200 mil a 5 millones de pesos.
Mujeres
Catálogos de prostitutas y «prepagos» se ofrecen dentro de La Picota. Los costos son millonarios, y si se cuenta con los recursos tiene todo lo que pida el «usuario». En una ocasión fue encontrada una mujer que se hizo pasar por abogada de uno de los internos en visita conyugal con un paramilitar.
Durante las visitas se permite el ingreso de algunas prostitutas, que llegan a «trabajar» durante la jornada. Algunas de ellas revelaron que les cobran un «peaje» para poder realizar con toda tranquilidad su actividad sexual.
Enfrentamientos nocturnos entre internos del penal, en medio de grandes apuestas de dinero, con autorización, presuntamente, de algunos guardianes del Inpec, fue conocida a través de un vídeo presentado por uno de los reclusos.
Peleas y apuestas
La unidad de terrorismo de la Fiscalía General de la Nación asumió las investigaciones en torno a las irregularidades en la cárcel La Picota, de Bogotá, donde sucedieron peleas clandestinas y apuestas millonarias.
La revelación de los enfrentamientos nocturnos entre internos del penal, en medio de grandes apuestas de dinero, con autorización, presuntamente, de algunos guardianes del Inpec, fue conocida a través de un vídeo presentado por uno de los reclusos.
La Fiscalía investiga a la mafia responsable de las «peleas» y las apuestas millonarias dentro de la cárcel.
La vida de un interno, con todas las comodidades, (mujeres, whisky, celulares, entre otras) puede tener un costo mensual que oscila entre 10 y 20 millones de pesos, de acuerdo con las tarifas implantadas.
Un millón de pesos cuesta una botella de whisky puesta en las celdas de los reclusos del pabellón de alta seguridad, que, en su mayoría, son extraditables.
Whisky
Un millón de pesos cuesta una botella de whisky puesta en las celdas de los reclusos del pabellón de alta seguridad, que, en su mayoría, son extraditables. El licor es ingresado al centro carcelario cuando se requiera. Han llegado a tal descaro que meses atrás fue capturado un empleado de una licorería que fue a entregar un domicilio para el pabellón de la parapolítica.
Las parrandas han degenerado, incluso, en escándalos por efectos del licor, y tiene que intervenir la guardia para evitar enfrentamientos entre los reclusos. En una ocasión, uno de los parapolíticos protagonizó un escándalo de grandes proporciones.
Cuando se ha descubierto licor, algunos internos de mínima seguridad se responsabilizan del licor y, en voz baja, por cubrir a los verdaderos violadores de las normas internas, se informan que son gratificados de manera generosa.
El consumo de licores y estupefacientes continúa, y esa costumbre no ha podido ser erradicada a pesar de las intensas requisas que se realizan.
Alias ‘don Mario’ fue trasladado a la cárcel La Picaleña
Celulares
Roque Félix Genao, a punto de ser extraditado a EE. UU., denunció que en el pabellón de alta seguridad se soborna a guardianes para entrar licor, celulares y otras cosas. Incluso hizo llegar un video y fotografías en que aparece con 10 teléfonos celulares de última tecnología. Según el interno, cada aparato tiene un costo de millón de pesos.
Las autoridades penitenciarias, en un esfuerzo por controlar el uso clandestino de celulares, ha instalado bloqueadores, que, a su vez, han sido inutilizados con la instalación de antenas hechizas.
Traslados
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, ordenó el traslado de los internos Daniel Rendón Herrera, alias ‘don Mario’; Phanor Arizabaleta Arzayús, Diego Fernando Ríos Ospina, alias ‘el Carnicero’ y Héctor Germán Buitrago, alias ‘Martín Llanos’.
El operativo de traslado se hizo el pasado sábado a las5:00 a. m.
Phanor Arizabaleta, capturado en 2012 tras regresar de EE. UU., a donde había sido extraditado, tiene una condena de28 años de prisión por secuestro.
Diego Ríos, «el Carnicero», está condenado a 30 años de prisión por homicidio agravado, concierto para delinquir, tentativa de homicidio, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones. Fue capturado en abril de 2010.
Alias ‘don Mario’, capturado en abril de 2009 en el Urabá antioqueño, fue condenado por el juzgado primero penal de Villavicencio a 17 años, por los delitos de homicidio agravado, secuestro simple y concierto para delinquir.
Héctor Germán Buitrago había sido capturado en Venezuela en febrero de 2012 y deportado a Colombia. «Martín Llanos» fue sentenciado a 35 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura contra persona protegida.mero penal de Villavicencio a 17 años, por los delitos de homicidio agravado, secuestro simple y concierto para delinquir.
Héctor Germán Buitrago había sido capturado en Venezuela en febrero de 2012 y deportado a Colombia. «Martín Llanos» fue sentenciado a 35 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura contra persona protegida.

La corrupción es total en La Picota y en otras cárceles de Colombia