La mafia, el narcotráfico, el paramilitarismo, entre otros enterraron la poca democracia que existía en Colombia al elegir un Congreso ilegitimo.
El 70% de los colombianos rechaza y no acepta el nuevo Congreso de la República porque es ilegítimo y comprado.
Alexander López
Especial para Primicia
Vuelvo, al Senado a partir del próximo 20 de julio con la nueva bancada del Polo Democrático electa gracias al esfuerzo limpio y valiente de miles de colombianos que prosiguen en la lucha democrática por un país distinto, la gran mayoría de parlamentarios lograron su curul a punta de compra de votos y gabelas burocráticas. El nuevo órgano legislativo no tiene autoridad moral ni legitimidad.
Este Congreso que fuera elegido el 9 de marzo no cuenta con el respaldo suficiente de la población que se abstuvo de participar en el simulacro electoral, en el cual prevaleció la corrupción, el soborno, el chantaje a la miseria y al hambre en que se encuentra sumida la población por parte de los partidos triunfadores, quienes en un derroche perverso de recursos y de manipulación criminal de la democracia han elegido un Congreso ilegítimo y comprado.
Nada bueno puede esperar Colombia del Congreso que se ha elegido que tan solo cuenta con el respaldo de una minoría poderosa y excluyente, que no supera el 30% de los electores, quienes prefirieron apartarse de unas elecciones que sólo han servido para revalidar la parapolítica, la violencia y la corrupción.
En medio de todo este panorama, quiero reconocer el esfuerzo valiente, honesto y decidido de más de medio millón de colombianos que han elegido nuevamente a nuestra bancada en el Senado y la Cámara de Representantes, donde hemos hecho lo correcto y seguiremos luchando para presentarle a Colombia una alternativa distinta a este modelo indigno, algo que indudablemente muchos colombianos en medio del hastío y la sin salida aún no entienden.
Finalmente envió un reconocimiento público a los ciudadanos y ciudadanas, a las organizaciones de los trabajadores, a los defensores de derechos humanos y servicios públicos, a las madres comunitarias, al mundo sindical y las comunidades afectadas por los megaproyectos, quienes de forma denodada y honesta respaldaron su aspiración al Senado de la República en todo el país en medio de las condiciones más difíciles y adversas en que debió ir el Polo Democrático a estas elecciones parlamentarias.
LAS RATAS DEL CONGRESO HAY QUE FUMIGARLAS PARA ACABAR CON LA CORRUPCION
Sr. López:
Si Ud. no votó la reforma a la justicia, que era un atraco al erario,(Sólo dos votaron en contra y Ud. no está en la lista)fué uno de los que cobardemente abandonaron el recinto. Por qué no votó en contra?. También es un pecado no votar en contra.