En Colombia el engaño a la pareja con una persona con quien se sostiene una relación de amistad abarca un 50 %. El promedio de la región es del 53 %, según la misma investigación. Revisando los resultados en otros países, se encuentra que México registra un 49 %; Ecuador, un 53 %; Venezuela, un 61 %, y Panamá, un 65 %.
Yeraldin Quintero
Primicia-Bogotá
Trato de buscar nuevos temas para escribir, y, sin duda alguna, encuentro que este asunto nos ha ocurrido, o lo hemos percibido muy de cerca; porque en la actualidad todos padecemos el mismo problema: buscar afuera lo que se nos escapa desde adentro.
Tratamos de buscar y buscar la felicidad, el equilibrio, y que alguien nos los dé para poder ser felices o acercarnos a ello; pero no somos capaces de valorar que nuestro interior se está deteriorando y perdiendo en un mar de crisis, de «tragos amargos» que no nos calman la sed y, además, nos vuelve realmente «locos».
¿A qué se recurre a veces cuando nos encontramos con esta sensación de no sentirnos en nosotros mismos? Fácilmente sale la respuesta: algunos hombres y algunas mujeres optan, a veces, por La Infidelidad. Cuando hay indicadores claros de una crisis en la pareja, llega una voz de búsqueda fuera de la relación, vemos una solución a lo que nos pasa. Esa voz reina cuando nuestros ojos se fijan en otras personas, cuando empieza, nuevamente, a hacernos «tilín» el corazón frente a algún desconocido; y de repente dejamos de pasar desapercibidas para el género masculino, al que parecemos resultarles tremendamente atractivas. Recibimos invitaciones, correos o llamadas que, casualmente, estimulan esa sensación de consuelo para aquellas ilusiones perdidas.
La voz que se escucha no atiende ni razones, ni valoraciones; ni mucho menos a la búsqueda del sentido de metamorfosis, que pide una relación que se deteriora; la elección se ha dado desde el escape como principio, como motivación escondida en la infidelidad.
¿De qué sirve una relación creada en la comodidad, en lo que hacemos siempre, si nos va deteniendo? Y si nos permite crecer, ¿qué sentido tiene una relación si de camino a lo esencial se dilata o se anula, porque está fundamentada en lo que es obvio, o en espacios que no pertenecen evolutivamente?
Ya sea que decidamos quedarnos o irnos, el proceso es el mismo. Se necesita, primero, aproximarse uno a su propia realidad interior, a lo que nos ha detenido , para luego poder ver dónde está, realmente, el otro; qué hace posible un cambio y si ese cambio es lo que, realmente, quiero para mi vida.
Según un estudio elaborado por la firma de investigación GFK, «Infidelidad en Latinoamérica», aplicado a 4 800 hombres y mujeres en cinco países de la región, en Colombia el engaño a la pareja con una persona con quien se sostiene una relación de amistad abarca un 50 %. El promedio de la región es del 53 %, según la misma investigación. Revisando los resultados en otros países, se encuentra que México registra un 49 %; Ecuador, un 53 %; Venezuela, un 61 %, y Panamá, un 65 %.
El problema de la infidelidad, a total población, se refleja en mayor medida en Colombia, país que ocupa el primer lugar con un 29 %; Ecuador le sigue con 27 %; México y Venezuela comparten el tercer puesto con un 21 % y Panamá se ubica en el cuarto escalón con 19 %.
Del grupo de Colombia que respondió haber sido infiel, 37 % actualmente sostiene alguna relación estable o frecuente con otra persona además de su pareja.
Como se ha mencionado, el 50 % dijo haberlo sido con un amigo o amiga; 24 % señaló que con un compañero de trabajo; 14 % reveló que fue infiel con una persona que conoció de manera casual (en un bar, una fiesta, etcétera); 2 % eligió la opción «con otro»; y un 8 % apuntó que con una sexoservidora (prostituta).
En cuanto a quienes son más infieles en Colombia, los resultados de la encuesta muestran que quienes aceptan tal condición en este momento en mayor proporción son los barranquilleros, con el 58 % de los encuestados. Después están los bogotanos con 36 %; luego, los caleños con un 30 %; y, finalmente, los paisas con un 23 %.
Con esto vemos reflejado que dicha felicidad está en nosotros, en lo que realmente está dentro de cada quien y no es su exterior, es decir, en lo que en verdad está buscando en un complemento; esta es una razón por la cual se produce la infidelidad, con la cual nos estamos engañando a nosotros mismos y, sobre todo, a nuestra felicidad.

LA INFIDELIDAD SE REPITE TODOS LOS DÍAS A CADA INSTANTE POR PARTE DEL HOMBRE Y LA MUJER. LA INFIDELIDAD ES UN HECHO
jajajaja yo soy infiel por naturaleza
totalmente de acuerdo yo creo que estamos siéndonos infieles en cuanto engañamos a otros puff