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LA MINISTRA DE EDUCACIÓN: PERDIÓ EL AÑO

santos-y-ministra-de-educación (1)La Ministra de Educación perdió el año, y peor, ha perdido los cuatro años y se los ha hecho perder a la sociedad, a los niños, los jóvenes y las familias.

 
Martha Elena Pérez Gaviria

Candidata al Senado

 

Primicia- Medellín

 

Hay que realizar un debate nacional. La opinión pública no puede seguirse haciendo la de la vista gorda. El problema es demasiado severo: La Ministra de Educación perdió el año, y peor, ha perdido los cuatro años y se los ha hecho perder a la sociedad, a los niños, los jóvenes y las familias.

 

Se trata de un menú de problemas sin respuesta, ni políticas coherentes, tales como el desastre de las pruebas Pisa que dejan al país en el piso de la calidad educativa, comparativamente a nivel internacional; el Icetex convertido en un banco agiotista que asfixia a los estudiantes y sus familias; la Universidad Nacional cayéndose a pedazos, y los maestros sin adecuadas respuestas a sus demandas, y el cumplimiento a los compromisos adquiridos por la ministra con la Mesa Amplia Nacional Estudiantiles, entre muchos otros.

Un sistema que gasta millones y millones en evaluaciones a los alumnos, que viene invirtiendo en políticas de calidad sin resultados satisfactorios, que expulsa más del 80% de los niños en el proceso educativo. Sumado a la falta de formación en las mínimas reglas de convivencia; un país que gasta inmenso presupuesto en soldados y policías mientras la inseguridad aumenta y en un sistema judicial que ampara la impunidad, comparados con los presupuestos educativos; y el aumento de los casos de “matoneo” generalizado en todos los niveles de la sociedad, son otras muestras de las malas tareas presentadas por la Ministra.
Un país que reporta investigaciones de la procuraduría por manejos inadecuados cercanos al billón de pesos en apenas el año pasado en el sector educativo, el altísimo desempleo y mala remuneración a los pocos profesionales que se gradúan, la desatención a la Universidad pública, la falta de vigilancia y sanción oportuna a las instituciones privadas que abusan de su condición y estafan a los estudiantes y sus familias, la falta de protección de los docentes de cátedra, la falta de inversión en investigación, ciencia y tecnología, son otros aspectos que preocupan del desempeño de la cartera a su cargo.
Los miles y miles de jóvenes viajan a Argentina, Chile, Brasil, a Estados Unidos y Europa en busca de universidades asequibles y de calidad; el pago de una hora de clase a un profesor de cátedra -a quien se le exige postgrado- por menos de lo que cuesta una hora de taxi, son otras muestras del tremendo descalabro de un gobierno y una ministra que no se da por enterada del caos y que se da el lujo de hacerse premiar en el exterior por supuestos logros de su gestión.
Si ese panorama no da para que la funcionaria encargada de formular y dirigir la política educativa del país, responda, entonces qué? Se atreve a decir que el resultado de sus políticas será visible en diez años. Quien entonces responde por dos generaciones perdidas?
Ahora se vienen, en las próximas semanas, como todos los años, las denuncias por falta de cupos, por movilidad de los alumnos, por falta de pagos a los maestros, por los aumentos en los costos de matrículas, por los abusos de transportes escolares, por los “bonos” escondidos de colegios privados, como un rosario de nunca acabar.
Desde el movimiento Educación es la Solución, venimos reflexionando, conversando y promoviendo un debate sobre la calidad, la pertinencia y la accesibilidad a una educación que sea capaz de apalancar no solo el desarrollo del país, sino la elevación de los niveles de calidad de vida y la reducción de la dramática brecha de la desigualdad en Colombia.
Promoveremos desde el Senado de Colombia, con acción participativa y activismo democrático, la reflexión de los colombianos frente a este tema, la presentación de propuestas para destrabar este lío, siguiendo el ejemplo de casos exitosos como Finlandia y apuestas recientes como la que del Ecuador, entre otros.
Vale preguntarse si la ministra no debiera, a modo de habilitación,  presentar urgentemente un plan de contingencia para afrontar la caída en las pruebas Pisa.
Por todo ello, invitamos a los colombianos a dar esa pelea, a meter la mano en ese debate porque la Educación es la Solución.