En la mesa de coordinación del Foro y Conferencia “Pedagogía para la Paz” aparecen el General Freddy Padilla de León, excomandante de las Fuerzas Militares, Jaime Melo Palma, presidente de la Cámara de Comercio del sur y Oriente del Tolima, Alfonso Valdivieso Sarmiento, exministro de educación y el escritor e internacionalista Gerney Ríos González.
Antonio Valencia Salazar
Enviado Especial
Primicia Diario
El ex fiscal general de la nación, Alfonso Valdivieso Sarmiento, sostuvo que «es imprescindible vincular a toda la sociedad, así se trate en no pocos casos de sectores adversos a la salida política que se está tramitando» en La Habana Cuba, para «asegurar la terminación del conflicto armado con las FARC».
El ex ministro de educación y embajador ante la Organización de las Naciones Unidas habló ante más de 500 asistentes entre los cuales empresarios, agricultores, académicos, autoridades civiles y estudiantes, en desarrollo del Foro celebrado en las sedes de Ibagué y la Cámara de Comercio del Sur y Oriente del Tolima, en El Espinal, cuya temática fue Derecho, Paz y Postconflicto.
Valdivieso Sarmiento subrayó la importancia de «preguntarnos si existe un claro entendimiento sobre lo que es el conflicto armado». Anotó luego: «Cuantas discusiones derivan en agresivas controversias por la falta de una mínima valoración de lo que significa la conformación de grupos subversivos, guerrilleros o alzados en armas que se organizan con estructuras jerarquizadas, mandos claramente definidos y móviles de reconocido interés colectivo para acceder al poder por vías no legales»
Añadió que «también es del caso aceptar que varias actuaciones durante la trayectoria de esos grupos desvirtúan en diferente grado su original inspiración. En este caso concreto, es innegable que desde hace más de cinco décadas persiste un conflicto entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-FARC».
Con énfasis en el tema de la paz, Valdivieso Sarmiento dijo que «es muy útil conocer las alternativas para poner fin a conflictos armados. En nuestro país se han logrado resultados positivos en neutralizar grupos guerrilleros con una combinación de acciones de la fuerza pública y alternativas de negociación».
Aparte de su conferencia, Pedagogía para la Paz, son los siguientes.
«El avance de las negociaciones en La Habana para asegurar la terminación del conflicto armado con las FARC ha comprometido esfuerzos en diferentes campos de la actividad nacional, entre los cuales sobresalen la apuesta decidida del gobierno, la extenuante labor de las delegaciones y las acciones adelantadas por gran cantidad de sectores, como las empresas y las organizaciones sociales. Estamos ante un tema de tal dimensión que no puede quedar sólo en manos de las instituciones públicas, las cuales desde luego, tienen un compromiso superior.
En la presente coyuntura es imprescindible vincular a toda la sociedad, así se trate en no pocos casos de sectores adversos a la salida política que se está tramitando. Y es ante este exigente propósito que debemos dedicarnos sin pausa con una verdadera y convincente pedagogía sobre tantos aspectos relativos al proceso en curso que parecieran ser altamente incomprendidos por la ciudadanía.
Para comenzar, conviene preguntarnos si existe un claro entendimiento sobre lo que es el conflicto armado al que se busca poner fin. Cuantas discusiones derivan en agresivas controversias por la falta de una mínima valoración de lo que significa la conformación de grupos subversivos, guerrilleros o alzados en armas que se organizan con estructuras jerarquizadas, mandos claramente definidos y móviles de reconocido interés colectivo para acceder al poder por vías no legales. Desde luego que hay otras aproximaciones que parten de descalificar la finalidad loable que los inspiró en su determinación. Y también es del caso aceptar que varias actuaciones durante la trayectoria de esos grupos desvirtúan en diferente grado su original inspiración. En este caso concreto, es innegable que desde hace más de cinco décadas persiste un conflicto entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-FARC.
Los tolimenses estuvieron atentos con los conferencistas. Freddy Padilla de León
Las alternativas para poner fin a conflictos armados. En nuestro país se han logrado resultados positivos en neutralizar grupos guerrilleros con una combinación de acciones de la fuerza pública y alternativas de negociación. De igual manera, se ha conseguido un número mayor de éxitos en resolver conflictos armados por la vía de los acuerdos con guerrillas como el M-19, el EPL, la Corriente de Renovación Socialista, el Quintín Lame, entre otros. Esta última opción, tanto en nuestro caso como a nivel internacional, es la más generalizada y aceptada como eficaz para solucionarlos. Es, entonces, razonable, reconocer que el actual gobierno nacional ha impulsado una alternativa probada como positiva en nuestra historia, más aún si se evidencia que el momento para proponerla fue el adecuado, debido, entre otras razones, al evidente debilitamiento del grupo subversivo con el que se negocia.
También debemos plantear y compartir las características propias del acuerdo que permitió avanzar en las negociaciones, pues tal y como se consigna en el documento inicial, se espera no repetir los errores de frustradas negociaciones.
Y qué decir del significado de la justicia transicional, tan mencionada como incomprendida. Muy poco se sabe sobre su alcance y menos aún sobre lo que significa como instrumento indispensable para garantizar la paz sin sacrificar la justicia. Claro está que llama la atención el contraste entre la arremetida contra los anuncios de la aplicación de la justicia transicional con relación a las conductas de las FARC y el silencio sepulcral de estos mismos críticos ante la propuesta labrada hábilmente con el consabido pragmatismo del que siempre ha hecho gala el expresidente que planteó opciones de las cuales todo puede esperarse de esta justicia, incluyendo una alta dosis de impunidad. Debe darse un debate a fondo sobre esa posición, ojalá con la activa contribución de los vehementes opositores a las soluciones políticas al conflicto armado».
ESTRATEGIAS EN LA SOLUCIÓN DE CONFLICTOS
La participación en el Foro del escritor e internacionalista Gerney Ríos González fue centrada en «la necesidad de transformar la pugnacidad antes del estallido de la violencia, pues está ante el fracaso monumental de la Gestión Pacifista».
Añadió que «Las cuatro estrategias para la solución comprenden el estudio de las culturas violentas, su arraigo en los estratos de la población y la sociedad, el examen de las estructuras afines como estamentos, personas o núcleos sociales y aquellas que para demostrar valor o tener poder, arremeten contra lo establecido por costumbre».
Acápites de la intervención del académico Gerney Ríos González en el Foro Derecho, Paz y Postconflicto en las ciudades de Ibagué, El Espinal, Girardot y Melgar son los siguientes:
«Los conflictos merecen especial atención de gobiernos, entidades privadas y organizaciones no gubernamentales. Se trata de la fase preventiva. En la solución que parte de la precaución deben participar las fuerzas vivas de la sociedad. Hay necesidad de transformar la pugnacidad antes del estallido de la violencia, pues se está frente al fracaso monumental de la gestión pacifista.
No necesariamente las pugnas representan violencia física. Se dan en el caso de ausencia de escuelas y educación, empleo, carencia de vivienda, amenazas a la integridad de las personas, negación de justicia. Lo buscado con la solución es el aclimatar un escenario de paz, conveniente a las partes en discusión. Todas las estructuras pueden cambiar hacia el pacifismo mediante mecanismos de acción mediadora. Los derechos humanos juegan un papel importante en el teatro de soluciones. En esta etapa, toman parte mujeres y hombres, movimientos religiosos, civiles, comerciales e industriales. La meta ideal es el diálogo, para acordar las bases de las futuras negociaciones.
El estallido de la violencia, supone el fracaso de las mediaciones en el conflicto, donde hay necesidad de abocar las reposiciones con el fin de subvencionar o indemnizar a los actores afectados. Se habla de rehabilitación, tras el estudio del trauma causado y de reconstrucción, con un enfoque directo hacia el desarrollo, reestructuración en lo concerniente a los mecanismos de la paz y el establecimiento de una cultura pacifista.
Existen diferentes enfoques ante lo insuperable, es decir, cuando toca fondo. Se habla de reparación e indemnización por el daño causado, arrepentimiento por lo registrado, asuntos de corte teológico a manera de penitencia, castigo como alternativa judicial, dependencia y en el orden histórico, el papel de la verdad, la restauración y la solución del antagonismo, en los cuales se participa colectivamente.
La resolución de conflictos, tiene una específica importancia en las relaciones civilizadas de los pueblos. Las naciones deben procurar el arreglo por la vía del diálogo, teniendo en cuenta una serie de parámetros para las conversaciones de paz. Se dice no estar preparados mundialmente hacia tareas antibélicas. No obstante, algo se encuentra en el camino, es la decisión de los gobiernos, para hacer menos onerosa la existencia de las comunidades, afectadas por un cúmulo de problemas generados por la violencia.
Las ONGs jugarán un papel relevante en la solución de conflictos en el siglo XXI, mediante la preparación de un escenario propicio al diálogo y al desarme de los estamentos bélicos, en un mundo más convulsionado que antaño. Las movilizaciones populares de Seattle en 1999, contribuyeron a mostrar la verdadera cara de la Organización Mundial del Comercio y sus poderosos contemporizadores».
