General Manuel Gerardo Guzmán Cardozo, el ambientalista Fabio Beltrán Beltrán, el constituyente Antonio Galán Sarmiento, el escritor e internacionalista Gerney Ríos González, la Diputada por el Departamento del Tolima María Stella Vásquez Baracaldo y el ex Ministro Darío Londoño Gómez.
Javier Sánchez L.
Primicia Diario
“La corrupción, desigualdad social e impunidad, son los principales factores generadores de violencia que impiden el desarrollo, la paz y en general, la materialización del Estado Social de Derecho concebido en la Constitución Nacional de 1991”, sostuvo el constitucionalista Antonio Galán Sarmiento, hablando ante más de quinientos invitados al Foro “Desarrollo y paz en las sociedades postconflicto” en La Mesa, Cundinamarca, génesis esa población de la famosa expedición Botánica que presidió el sabio gaditano José Celestino Mutis y Bossio.
En el importante evento académico intervinieron también el General Manuel Gerardo Guzmán Cardozo, Darío Londoño Gómez exministro de Desarrollo, el Representante a la Cámara Alfredo Guillermo Molina Triana y Gerney Ríos González, escritor e internacionalista experto de la Comunidad Europea en la defensa de los Derechos Humanos en Indoamérica.
Más adelante en su disertación, Galán Sarmiento dijo que la “participación efectiva de los ciudadanos en las decisiones que nos afectan a todos, de la mano con una adecuada descentralización administrativa se constituyen en la única opción que tenemos para erradicar los males mencionados, iniciando desde las diferentes entidades territoriales a fin de alcanzar la prosperidad general y la convivencia pacífica”.
El dirigente recalcó la importancia de estos encuentros en la cátedra por la paz que necesita Colombia y afirmó:
“Lamentablemente, estos fines del Estado no se lograrán mientras exista la débil voluntad política y creatividad, de quienes han tenido y tienen la responsabilidad de desarrollar legislativamente la Constitución. Nuestra carta política tiene los principios fundamentales, embrionarios de una nueva cultura política, pero los mismos se han desarrollado con las piezas del rompecabezas de una democracia representativa la que se dejó atrás en el 91 por su incapacidad de llevarnos a la Paz que anhelamos.
Actualmente se adelanta un proceso de paz, pero es oportuno recordar a Karl von Clausewitz, estratega de guerra de origen austriaco quien afirmaba hace más de 200 años que “la guerra es la prolongación de la política por otros medios”, es decir, si la política no funciona adecuadamente, se presentan conflictos que al escalarse nos conducen a la guerra. Es oportuno preguntar: ¿funciona la política en Colombia? Después de un acuerdo de paz, ¿se consolidará la paz? La respuesta es no, pues es evidente que los colombianos no creemos en los políticos, ni en la forma como se trabaja la política”.
En el curso de su aplaudida intervención Antonio Galán Sarmiento reveló datos importantes sobre educación, partidos políticos y la convivencia ciudadana. Aseguró:
“Para lograr una adecuada y efectiva participación ciudadana en lo local es imperativo elevar la escolaridad de los habitantes de la población económicamente activa, toda vez que el 65% no tiene bachillerato y de ellos el 10% tampoco tienen una primaria completa. Por ello no se puede limitar el problema de la educación a la calidad, sino que se debe incluir el gran pasivo social que en materia educativa tiene el Estado con la población mayor de 18 años, para ofrecerle a más de 15 millones de colombianos mayores de 18 años la educación básica y media que no poseen. El caso es aún más crítico en la zona rural colombiana, pues la escolaridad allí es aún más baja.
La participación de una ciudadanía activa evita la corrupción, asegura la efectividad del Estado y evita que los Organismos de Control y la Rama Judicial se congestionen con las autopsias del asalto al erario público”.