«Las comunidades indígenas no atentamos contra los derechos de la población civil, porque son también nuestros derechos»: expresaron en comunicado los indígenas.
La tensa situación que viven los indígenas del departamento del Cauca, hizo que el Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC─, se pronunciará mediante comunicado que a la letra dice:
«Frente a los hechos ocurridos en el sector de Quinamayó, vía Santander de Quilichao–Popayán, donde hombres encapuchados y armados incineraron un vehículo de transporte público, el Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC─ rechaza de manera contundente esas acciones, y aclara que esas no son actitudes orientadas desde los principios de las comunidades movilizadas, ni la organización indígena, pues, como ya es conocido, nuestro actuar se ha caracterizado por ser pacífico, presión en las vías y de defensa en momentos de agresión, tal y como han venido actuando en los últimos días las comunidades en Corinto y La Agustina.
Es de anotar que hechos similares a los ocurridos, se han presentado en otras ocasiones, cuando el movimiento indígena del Cauca se ha movilizado de manera pacífica, donde personas ajenas a las luchas comunitarias respondiendo a intereses externos realizan acciones para entorpecer el accionar legítimo de las comunidades, como han sido los reiterados daños a los puentes de la vía panamericana, precisamente cuando las comunidades se movilizan o realizan acciones de exigencia.
Es claro que tanto agentes legales como ilegales implementan diversas estrategias para involucrar, deslegitimar y entorpecer el legítimo ejercicio de las comunidades movilizadas. Recordamos la infiltración del soldado vestido de civil en la minga del 2008, con la intención de dejar armas dentro de la comunidad para luego ser señalados de tener armas dentro de la movilización.
Las comunidades indígenas no atentamos contra los derechos de la población civil, porque somos población civil; sería contradictorio atropellar nuestros propios derechos. En ese sentido pedimos a las autoridades competentes se investigue y se aclaren los hechos ocurridos en el sector de Quinamayó, y de igual manera exigimos que no se involucre y señale desde el desconocimiento y de forma mal intencionada a las comunidades movilizadas pacíficamente.
Manifestamos a las comunidades indígenas movilizadas a no dejarse provocar ni permitir que desarmonicen la lucha y resistencia comunitaria por la liberación de la madre Tierra, a mantener el orden y la fuerza organizativa desde la orientación de sus autoridades ancestrales.
Frente a las exigencias de las comunidades, solicitamos al Gobierno nacional atienda las justas reclamaciones de las comunidades movilizadas en el marco del cumplimiento de la sentencia por la masacre del Nilo, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ─CIDH─ en cuanto a la reparación integral, individual y colectiva a las víctimas y las garantías de no repetición».
La guardia indígena es la máxima autoridad en las comunidades aborígenes