«Nos duele la muerte de un ciudadano, un indígena o un militar. También nos duele la destrucción dela naturaleza y la infraestructura. La vida es sagrada», dice el presidente del Senado
Carlos Villota
Congreso
Primicia Diario
Un abogado de la Universidad del Cauca, nacido en la ciudad de Popayán, especializado en Alta Gerencia en la Universidad ICESI-Cali y en Ciencia Política en la Universidad de Salamanca en España, es a partir de este 20 de julio por un período de un año- presidente del Congreso de Colombia, tras ser elegido por unanimidad. (96 votos en la plenaria)
Se trata de Luis Fernando Velasco quién remplaza en el cargo a José David Name , con la bandera de acompañar el propósito del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, de alcanzar la paz con la guerrilla de las FARC, tras de más de dos años de negociaciones en La Habana, en Cuba.
Velasco inició su carrera política en 1988 cuando asumió la investidura de concejal en la ciudad de Popayán. En 1990 ejerció como Secretario de Gobierno del departamento del Cauca. Fue Alcalde de la ciudad de Popayán en el período 1992-1994. Posteriormente, Director Nacional para la Prevención y Atención de Desastres en 1995.
En 1996 fue Gerente de la Corporación para el desarrollo de la Micorempresa. En 1997, Gerente del Programa presidencial «plan Sur».
Más adelante fue elegido representante a la Cámara por el departamento del Cauca en dos períodos: 1998-2001 y 2002-2006. Fue elegido senador 2006-2010 y 2010-2014. En el año 2014 fue escogido como un de los mejores legisladores de Colombia, lo que lo llevó a ser reelegido para el período 2014-2018
En su actividad al interior del Congreso –Velasco. Ha sido autor de diferentes leyes entre los que se destacan: Ley de Habeas data. Ley de los conductores ebrios, ley para personas en condición de discapacidad, Sistema General de Regalías, la ley de acceso a la información, reglamentación del voto de extranjeros, la ley General de Bomberos, seguro para voluntarios, legalización venta de minutos a celular.
Como preámbulo a su llegada a la presidencia del legislativo colombiano, Luis Fernando Velasco ha enarbolado la tarea de disminuir los precios de los combustibles en el país. Modificando la formula con la cual se calculan, con el fin de proteger la producción nacional.
Su departamento del Cauca –históricamente- es una de las zonas del país con un alto índice de violencia, lo que a juicio de sus habitantes, ha impedido elevar su desarrollo y competitividad. «Su presencia en tan alto cargo de una rama del poder público, abre una puerta de esperanza para una mayor presencia institucional del Estado que posee recursos humanos y naturales, que pueden ser definitivos en el presente y futuro del país. Un país en paz», dicen.
Esta región de Colombia tiene un área de 3.089.755 hectáreas. Un total de 1.346.932 habitantes. Sus porcentajes de pertenencia étnica y mestiza están distribuidas así: indígenas 20.5% afrodescendientes 21.1% y mestizos 58.%
Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), el 35 por ciento de su superficie corresponde a resguardos y el 56% de los municipios del departamento, cuenta con la presencia de pueblos indígenas.
La tierra del entrante presidente del Senado, es el primer productor de fique, el segundo de caña de azúcar, el tercero de maní, el quinto de café y el séptimo de papa.
En actividades pecuarias se ubica como el segundo productor de cuyes, el quinto de conejos y el décimo primero en avicultura no industrial.
Las estadísticas hablan que la producción de caña panelera en el departamento del Cauca es uno de los cultivos más extensos con un área de 13.278 hectáreas. En los últimos años, la minería –principalmente oro y cobre- se ha constituido en un elemento determinante en la distribución de tierras en la región, que de acuerdo con los organismos de seguridad ha alimentado el conflicto
Frente a la violencia que ha vivido el Cauca, el hoy, presidente del senado Luis Fernando Velasco ha manifestado en más de una oportunidad: «Nos duele la muerte de un ciudadano, un indígena o un militar. También nos duele la destrucción dela naturaleza y la infraestructura. La vida es sagrada. Hay que acelerar las negociaciones entre el Gobierno y las FARC, para para la guerra y darle la bienvenida a la paz»
