El estrés, el cansancio o problemas físicos momentáneos (una lesión, por ejemplo) nos imposibilitan una erección; esto se conoce, comúnmente, como «gatillazo».
Carmen Elvira Valencia Trespalacios
Especial
Una de las peores molestias entre los hombres son los problemas de erección, una patología bastante común que no debería preocuparnos si ocurre alguna en un momento puntual, pero que sí debería ser tratada si nos imposibilita a tener relaciones sexuales.
A menudo, el estrés, el cansancio o problemas físicos momentáneos (una lesión, por ejemplo) nos imposibilitan una erección; esto se conoce, comúnmente, como «gatillazo», que también recoge cuestiones como un deseo muy elevado, mucho tiempo de abstinencia e incluso la sexualidad latente de su pareja de cama que, irónicamente, hace que su arma no pueda cargarse momentáneamente.
El gatillazo se conoce como «impotencia situacional», y acoge tanto factores relacionados con la pareja como factores externos, e incluso fisiológicos en hombres de mediana edad (hipertensión, daños vasculares, etcétera). Lo mejor en estos casos es asumir que es algo momentáneo y no caer en inseguridades; la pareja también debería apoyarnos y ofrecernos siempre seguridad, lo que mejorará nuestro estado de ánimo y nos permitirá probar un segundo asalto mucho antes.
En los casos de problemas de erección puntual, se recomienda:
#1 Relativizar: en serio, alguna vez tiene que pasar
#2 No culpabilizarse, ni recriminarse, ni empezar a darle vueltas a los problemas de hombría: lo mejor aquí es racionalizar, tomárselo con calma e intentar no obcecarse con lo ocurrido.
#3 Relajarse: dedicar unos minutos a ejercicios de respiración y relajación será perfecto para volver a un estado de ánimo con mayor predisposición por parte de los dos.
Sin embargo, si la situación no mejora puede ser necesario asistir a un especialista. Cada pareja es un mundo, y es posible que ocurra algo tan simple como que hayamos entrado en un círculo vicioso de inseguridades y no consigamos llegar a una erección en pareja.
Por regla general, los especialistas afirman que sería bueno reservar un día para una consulta si los problemas de los que estamos hablando ascienden o superan un 25% de las relaciones; en personas de mediana edad y edad avanzada las causas físicas son más comunes, y por ello estas serán las primeras que se descarten a través de pruebas de erección y erección nocturna, si procede.
Aunque sorprenda, debemos tener presente que los problemas más comunes son de malos hábitos (exceso de alcohol, tabaco o cocaína, por ejemplo), hipertensión, niveles bajos de testosterona y, sí, problemas de comunicación con nuestras parejas que también tienen una grave incidencia en nuestra vida sexual.
