Científicos brasileños de la Universidad de Campinas probaron un producto inmunoterapéutico nacional con cinco pacientes que se contagiaron con el nuevo coronavirus mientras se estaban tratando contra tumores de vejiga. Esta terapia mitigó la inflamación pulmonar y acortó el tiempo de internación (imagen: difusión)
Un medicamento desarrollado por científicos de la Universidad de Campinas (Unicamp, con sede en el estado de São Paulo, en Brasil), para estimular al sistema inmunológico en el combate contra el cáncer –y que aún se encuentra en etapa de ensayos clínicos– puede convertirse en una arma importante contra el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).
En ensayos realizados con cinco pacientes que desarrollaron la forma grave de COVID-19 mientras se trataban contra tumores de vejiga, la asociación de este fármaco inmunoterapéutico con antibióticos y corticoides mitigó la respuesta inflamatoria desregulada en los pulmones y acortó el tiempo promedio de internación de 18 a 10 días, sin necesidad de intubación.
El caso más emblemático fue el de un paciente de 78 años que contrajo la infección durante un crucero por la costa brasileña y fue tratado en el Hospital Municipal de Paulínia, una localidad cercana a Campinas.
“Este paciente llegó al hospital con el 50% de los pulmones comprometido, fiebre de 38,3 °C, dolor de cabeza, inapetencia, dificultades para respirar y el nivel de oxigenación en la sangre ubicado por debajo de lo normal [estaba en un 87%, cuando debería situarse por encima del 94%]”, comenta Wagner José Fávaro, docente del Instituto de Biología de la Unicamp y coordinador del estudio.
Contra la recomendación médica, el paciente se resistió a la idea de “ir al tubo”, según comenta el investigador. Tabaquista de larga data y portador de varias enfermedades crónicas, temía no salir vivo de la ventilación mecánica. “Luego de conversar con la familia, decidimos efectuar únicamente la complementación con oxígeno por la vía de un catéter intranasal y administrarle el inmunoterapéutico asociado con los antibióticos y corticoides del protocolo estándar del hospital. Al cabo de 72 horas de internación, los marcadores inflamatorios en la sangre habían bajado significativamente, la saturación de oxígeno se ubicaba en un 95%, la congestión nasal había disminuido y ya no tenía fiebre. Al séptimo día, ya sin el catéter intranasal, el nivel de oxígeno en la sangre llegó al 98%. Al décimo día se le dio el alta.”
El examen de tomografía realizado antes del alta hospitalaria reveló que las lesiones pulmonares se habían cicatrizado; y en el test serológico se detectó la presencia de anticuerpos del tipo IgG (inmunoglobulina G), que son específicos contra el SARS-CoV-2, y que, hasta donde se sabe, dotan de una inmunidad duradera.
El mecanismo de acción
El desarrollo de este fármaco inmunoterapéutico, patentado por la Unicamp con el nombre de OncoTherad, se puso en marcha hace alrededor de 13 años, con el objetivo de estimular al sistema inmunológico en el combate contra las enfermedades infecciosas y los tumores. “Se trata de una nanopartícula totalmente sintética capaz de inducir en el organismo una respuesta inmune de las células T, es decir, de activar determinados tipos de linfocitos que producen unas proteínas llamadas interferones [IFNs], importantes tanto para combatir el cáncer como también para hacer lo propio con ciertos virus y bacterias”, explica Fávaro.
La seguridad de este fármaco se comprobó durante la primera etapa de los ensayos clínicos. Actualmente, los investigadores apuntan a confirmar su eficacia contra el cáncer de vejiga avanzado. “El estudio empezó con 30 pacientes (19 varones y 11 mujeres) a quienes ya se los había sometido infructuosamente a los tratamientos disponibles en el mercado. Pero hemos recibido cuantiosas solicitudes de inclusión de nuevos participantes. Existen pocas opciones terapéuticas para este tipo de tumores”, dice el investigador.