Una inocente niña indígena de la comunidad Curripaco en el corregimiento de San Felipe en el departamento del Guainía, nos da una lección, como el humano puede convivir con la naturaleza cargando un oso perezoso en medio de la selva.
Los indígenas siempre estamos conectados con la naturaleza..la naturaleza nos da de vivir de comer..por eso somos hijos de ella…