Daikin, un líder en climatización, ha trabajado en la sostenibilidad de su amplia gama de productos para ayudar a los consumidores a reducir costos y lograr niveles de eficiencia energética más altos.
Desde su mismo nacimiento, Daikin, un líder en climatización, ha trabajado en la sostenibilidad de su amplia gama de productos para ayudar a los consumidores a reducir costos y lograr niveles de eficiencia energética más altos. Con tecnologías como su compresor Inverter, capaz de proveer una reducción del consumo en un 30% si se compara con los sistemas de encendido/apagado tradicionales, o su gas refrigerante R-32, con un menor potencial de calentamiento atmosférico, Daikin contribuye a un menor impacto medioambiental de sus unidades.
Con una larga historia de educación ambiental, Daikin se une a Yohanan Núñez, naturalista apasionado con el tema del cuidado del medio ambiente, para ofrecerte una guía de acciones muy simples que puedes incorporar a tu día a día y con las que estarás convirtiéndote en un agente de cambio importante.
«Cuidar el medioambiente no requiere un gran presupuesto ni sacrificio. Desde tu propio hogar puedes educar a tu familia para adoptar nuevos hábitos que contribuyan a la protección del medio ambiente y los ayude a crecer como individuos y educar a sus hijos», asegura Yohanan Núñez.
REGLAS ECOLÓGICAS
Reciclar es la palabra mágica. Antes de comenzar a tirar cosas piénsalo dos veces. Tal vez puedan tener una segunda vida. De la ropa que ya no quieres pueden salir alfombras o hasta un cojín. Ahorrarás dinero y protegerás la naturaleza.
Apuesta por las frutas y verduras ecológicas. Los productos ecológicos cuidan el medio ambiente porque en su producción no se utilizan fertilizantes ni otros productos contaminantes.
Apaga las luces. Parece obvio, pero no nos damos cuenta de la cantidad de veces que encendemos la luz de una habitación que no ocupamos. Acostumbra a tus hijos a apagar la luz y cuando te marches de casa comprueba que todo está apagado.
Evita dejar el consumo fantasma. Recuerda que los aparatos que están apagados, pero siguen enchufados consumen energía.
Si no es necesario, no tomes el carro. La contaminación proviene en gran medida de los vehículos y muchas veces los usamos para ir a lugares a los que podemos llegar a pie o en transporte público sin mayor problema.
Aprovecha la luz natural. En una isla como la nuestra, la luz natural se convierte en una fuente de valor incalculable. Por tanto, para reducir el consumo de luz eléctrica, a veces solo basta con abrir las cortinas.