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En pandemia: TOTAL DESOBEDIENCIA CIVIL

Colombia es uno de los países donde el gobierno nacional  envió la gente a las calles para reactivar la economía. Foto Junior Primicia Diario. 

 

 

 

 

El día sin IVA, promovido por el gobierno nacional según las cifras, aumentó el contagio

 

 

 Pedro Fuquen

La pandemia de la Covid-19, una de las más fuertes en el último siglo, nos ha colocado en una fase de indefensión total y absoluta, que para gran parte de la población, no solo en Colombia, sino en el mundo, ha sido difícil de entender y asimilar.

Pasamos de cinco mil muertos, una cifra que supera a algunos países en el universo y que llegará al final de mes, a más de doscientos mil contagiados y siete mil muertos. Solo en Bogotá, más de mil muertos y llegaremos a más de doscientos por día, en todo el país.

No hay ninguna forma, idea o método, hasta el momento, de que la gente entienda que ya comenzamos a ver en Colombia, tragedias muy dolorosas. Ahí está desobediencia civil en todo su esplendor.

En la celebración reciente, del día del Padre, un personaje de la economía muy destacado, llevó a su hijo de 12 años, a saludar a su abuelo, en la localidad de Usaquén, se quedaron y almorzaron, compartieron con resultados dolorosos.

El personaje a la semana falleció, contaminado, el menor está en la clínica, la abuelita murió, lo mismo que un sobrino de 27 años que compartió el almuerzo.

Al parecer, no está determinado, el niño de doce años, tenía el contagio y lo pasó a toda la familia. Hay que conservar la distancia y no abrazar a los mayores, guardar los espacios, esto es serio, es científico.

Vale la pena señalar, que el tapabocas no solo se debe usar en la calle, sino en la casa, en familia, en las reuniones de juegos, conversatorios de varias personas y algo importante, abrir ventanas desde temprano para crear corrientes de aire que saquen las bacterias que el cuerpo expele en la noche, mientras uno duerme.

El día sin IVA, según las cifras, aumentó el contagio por la aglomeración en los centros comerciales, donde no hubo distanciamiento, ni prevención de ninguna clase y ahí están las tristes consecuencias.

Los médicos, en las clínicas más importantes de Bogotá y de las grandes ciudades indican que han superado los niveles de ocupación y las UCI, se encuentran sin cupo, atienden pacientes en los corredores de las salas de Urgencias.

A nadie convence, que en Bogotá estamos llegando a cincuenta muertos por día y que estemos superando los doscientos y pico en todo el país. Eso es con nosotros, con todos.

Las cifras no completas, asustan con 585 madres embarazadas con Covid 19 y 106 recién nacidos, con el contagio y en grave estado. Esta situación es peligrosa para que nos ponga a pensar en tener cuidado.

Las personas salen en la calle, se encuentran  conversan sin protección y algunos llevan el tapabocas en la frente, en el cuello, de collar o en el brazo.

El fenómeno de las fiestas en los edificios y conjuntos cerrados, es grave, ingreso de personas que no se saben de dónde vienen y descuido total de las precauciones y recomendaciones naturales, que hay que tener con el consumo de licores, drogas que aceleran la pandemia.

Este cuadro nos muestra tristeza y vergüenza, por la ignorancia y las cifras, en ascenso acelerado, que no han logrado su objetivo, que la gente tome conciencia.

Los medios de comunicación, en todos sus géneros, señalan cifras sin análisis, ni económico, ni social en su impacto y donde está afectando más a la población y por qué se producen estas estadísticas que para algunos impacta y para otros no importa. Cuántas familias estarán en la miseria, en la orfandad porque los padres murieron, por un descuido.

Cuando vamos a entender la gravedad del momento que estamos pasando y que nos falta mucho tiempo, para que cese esta horrible noche.

Tampoco el gobierno con muchos asesores de comunicaciones, ha entendido que se debería hacer una campaña a través de su programa diario de televisión, para llegar a la población que tiene en la mente la desobediencia civil.