«Las cooperativas colombianas durante la pandemia han continuado, en los términos establecidos por las autoridades, prestando los servicios esenciales a los asociados y a la comunidad»: Carlos Ernesto Acero Sánchez.
Juan Romero
El cooperativismo en Colombia ha tomado fuerza, frente a los últimos sucesos de la salud de los colombianos y frente a la serie de medidas que el gobierno ha generado para mantenernos en cuarentena, frenando las actividades públicas, educativas, comerciales para mantener un orden frente a la pandemia que se ha suscitado en todo el mundo. Ha demostrado el país que cuando se quiere se puede, sin embargo hay protocolos que no han sido cumplidos y las multas no se han hecho esperar.
Hoy puntualmente frente a todas las necesidades que se han adquirido en diferentes materias abordamos al Presidente Ejecutivo de la Confederación de Cooperativas de Colombia, una de las entidades más importantes del cooperativismo en nuestro país Confecoop, Carlos Ernesto Acero Sánchez, respondió a nuestras inquietudes Sobre los avances del sector frente a la pandemia de la COVID-19: «Las cooperativas colombianas han continuado, en los términos establecidos por las autoridades, prestando los servicios esenciales a los asociados y a la comunidad.
Es el caso de las cooperativas financieras, de ahorro y crédito y de aporte y crédito que, dentro de las restricciones de movilidad, aseguraron la continuidad del servicio, a través de su infraestructura tecnológica, facilitando las transacciones a través de canales virtuales, y en los casos excepcionales, atendiendo de manera directa, previa lo toma de medidas de protección y autocuidado pertinentes. Se han venido atendiendo las solicitudes de los asociados que han empezado a verse afectados por las restricciones y que han perdido sus ingresos o sus trabajos. Más de 3.500 cooperativas están realizando múltiples formas de solidaridad: defendiendo los más de 100 mil puestos de trabajo de nuestros colaboradores».
Futuro
Acero Sánchez, se refirió al futuro que nos espera y como se ha preparado este sector para enfrentar el cambio en la sociedad y en la gobernabilidad: «Nadie estaba preparado para una crisis de la magnitud, complejidad e incertidumbre como la que estamos viviendo. Esta es la mayor crisis en la era de la globalización. No obstante, la ventaja del modelo cooperativo nos da caminos para reaccionar, no solamente como empresas y sector de economía social, sino para promover nuestros valores esenciales y principios actuantes entre la Sociedad, el Estado, los medios de comunicación social, los generadores de opinión, los políticos y las otras formas de hacer economía.
Las cooperativas son organizaciones que surgen o se potencian justamente en momentos de dificultad, cuando valores esenciales como la solidaridad, la cooperación económica y la ayuda mutua son fundamentales para enfrentar con mayor capacidad de éxito los desafíos de las crisis generados, como en este caso, por la fuerza de la naturaleza y para trabajar en el corto y mediano plazo en la reactivación social, económica y ambiental del país. Además de las acciones sectoriales e internas adoptadas por las cooperativas, le hemos presentado al Presidente de la República, una serie de inquietudes, propuestas y sugerencias, que consideramos urgentes en el propósito de proteger la figura cooperativa en medio de esta situación».
Dentro de estas peticiones destaca Carlos Ernesto Acero Sánchez, promover la creación, estímulo y fortalecimiento de las cooperativas, para asegurar la producción agropecuaria la cadena logística de distribución y consumo, el trabajo de los independientes con el encadenamiento de micro, pequeñas y medianas empresas. Enfatizó la revisión de los requisitos para la creación de este tipo de organizaciones, además de permitir y fomentar la financiación de sus operaciones, las cadenas de producción, transformación, comercialización y consumo. Orientar los procesos de capacitación con el Sena.
Liquidez
Los recursos de liquidez con que cuenta la Superintendencia de la Economía Solidaria pagados por las cooperativas y empresas de la economía solidaria, por concepto de la cuota de contribución de supervisión, durante varios años, estimados en más de 100 mil millones, puedan ser utilizados puedan ser utilizados por las entidades mencionadas para atender la emergencia como acceso a recursos de liquidez, tasa de interés, auxilio por calamidad, asistencia técnica, fortalecimiento institucional y creación de nuevas cooperativas entre otras. Que haya igualdad de condiciones en las formas de sociedad comercial y no haya limitaciones para el otorgamiento de crédito a las cooperativas. Es necesario que la banca del segundo piso flexibilice el acceso a recursos a cooperativas pequeñas que ofrecen crédito a sus asociados y por reglamento de estas no pueden acceder.
Hay un punto esencial que pide al gobierno este importante dirigente de la solidaridad en nuestro medio, que se autorice por parte del gobierno en este 2020, que las cooperativas y mutuales puedan aplicar directamente, el 20% correspondiente a su impuesto de renta, para apoyar los programas sociales y de solidaridad, bienestar de sus asociados orientados a la mitigación y superación de la emergencia social y económica y por último crear entre el sector cooperativo y de gobierno para hacer seguimiento a las medidas, iniciativas y estrategias a favor de la población.
Frente al actual modelo económico y al futuro próximo del mundo nos responde con un poco de pesimismo: «Es posible que lo resista. Lo que no debe ocurrir es que se mantenga y fortalezca sin introducir cambios profundos. La crisis derivada del covid-19 no es el fin del mundo, pero si es el fin de una era. Hay muchos cuestionamientos desde antes de la pandemia, pero se ha corroborado con su llegada, que el modelo hegemónico de las últimas décadas, tal como está, no debe seguir imperando. Se requiere una economía que ponga al ser humano en el centro de las preocupaciones sociales, culturales, económicas, ambientales y políticas».
Cambio
La alternativa para el cambio podría ser el modelo cooperativo pensarían algunos, pero el Presidente de Confecoop tiene su respuesta frente al caso: «La crisis en la economía y en la vida social, originada en la restricción obligatoria, es preocupante: millones de personas que viven en el rebusque y la informalidad, los independientes, los micro y pequeños empresarios, los desempleados por el cierre de mipymes y de las múltiples reducciones del trabajo, han dejado de recibir sus ingresos. Solidaridad, cooperación, ayuda, colaboración, inteligencia colectiva, son la motivación natural para muchos de nosotros hoy. Y la crisis nos ha cuestionado. Nos mostró, nos muestra una realidad socioeconómica desequilibrada, de injusticia e inequidad, de desigualdad, y que hoy, ante la COVID-19, reconocemos como inaceptable. Vemos un modelo económico y cultural, de producción y de consumo, de concentración de la riqueza como una creación humana, histórica, que podemos y tenemos que cambiar».
Las preocupaciones de la humanidad frente al futuro que se nos avecina es la educación, sus contenidos, sus formas y sostenibilidad, su respuesta ante esos cambios la concretó así: «Debe ser total, profunda, con una mirada hacia el humanismo, hacia la nueva sociedad y economía que emerge en estos momentos. Una educación para la vida y la solidaridad, para compartir el conocimiento y los saberes. Para construir una sociedad justa, equitativa. Una educación de calidad y universal. Una educación que, apoyada en la tecnología y la comunicación, no deje atrás a ninguno, que sea democrática, que llegue a todos, sin distinción y que les permita a las personas acceder a ella, como derecho que es y no como producto o negocio.
Productos
El trabajador del campo no es tenido en cuenta por la globalización comercial, los productos nacionales son desplazados por la importación y el bajo costo en ese manejo, una preocupación por la calidad y el autoabastecimiento se pierden cuando se mira solo la captación del dinero, vamos a saber que piensan las cooperativas y cuál es su posición al respecto:«De tiempo atrás le hemos propuesto a los gobiernos una revisión profunda del modelo de producción agropecuaria y de integración de las cadenas productivas y logísticas de ese sector, en donde quepan todos los productores, micro, pequeños, medianos y grandes empresas. En el pacto por la Economía Cooperativa y Solidaria presentado al Gobierno en agosto de 2018, señalamos que es necesario promover esquemas cooperativos y asociativos de producción agropecuaria e industrial que puedan coexistir con otros modelos empresariales de producción e impulsar alianzas».
«Para encajar solidariamente en nuestro país debemos volver a lo esencial. Es decir, al ser humano como centro de las preocupaciones, es con educación con un nuevo lenguaje que vamos a crear esa cultura. Desde el aprendizaje en la casa, que luego se potencia en el colegio viviendo en relación con los otros para proyectarlos luego en la sociedad, que es donde se marcan las diferencias», concluyó Carlos Ernesto Acero Sánchez, Presidente Ejecutivo de la Confederación de Cooperativas de Colombia.

En absoluto acuerdo con las afirmaciones del Doctor Carlos Ernesto Acero Sánchez, la crisis actual representa una maravillosa oportunidad para ese cambio que hemos venido reclamando, pero que no sido posible hasta ahora, pues nos faltaba algo como esto que ya tenemos, un elemento integrador de voluntades, que aunque a la fuerza y con miedo, nos ponga a todos en un escenario común, mirando todos por igual, con la misma incertidumbre, en donde la única certeza, está en reconocer que hemos sido ineficaces en la toma de decisiones en todos los niveles de la sociedad. El momento es ahora, si perdemos esta oportunidad, las consecuencias serán inimaginablemente desastrosas para todos.