«Una vez que se le pierde el respeto a la vida humana por nacer, por medio de una falsa exaltación de la libertad individual, viene la lógica de la muerte, que conduce también a la falta de respeto por la vida humana después de nacer, sobre todo si esta vida humana es vilmente considerada como carente de significado o incompleta», dijo monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, presidente de la Comisión de Promoción y Defensa de la Vida de la Conferencia episcopal colombiana durante el Foro Público organizado por el Congreso Nacional.
«La responsabilidad del Estado no consiste sólo en impedir el aborto o en evitar legislaciones abortivas. Mediante sus estructuras legislativas y sociales, él debe garantizar la creación y promoción de las condiciones de la viabilidad de la vida con dimensiones verdaderamente humanas que garanticen el derecho a la vida desde la fecundación, pues ya es un ser humano», agregó el representante de la Iglesia Católica que defiende un proyecto de ley que no sólo impedirá el aborto, sino que establecería condiciones idóneas para garantizar el derecho a la vida desde el momento de la fecundación.
A mediados de noviembre, se reabrió el tema del aborto en la Comisión Primera del Senado tras la discusión en primer debate del Proyecto de Ley No. 140 de 2020, por medio del cual se modifican los artículos 90 y 93 de la Ley 84 del Código Civil, que rige desde 1873. Dichos artículos establecen que la existencia legal de toda persona principia al nacer, esto es, al separarse completamente de su madre; y que los derechos que se deferirían a la criatura que está en el vientre materno, si hubiese nacido y viviese, estarán suspensos hasta que el nacimiento se efectúe.
«El ser humano es responsable, autónomo y feliz, si respeta su vida y la de los demás, como valor en sí mismo. Esto es lo que hace que la vida de la persona, sea diferente, original y diversa, a la de las demás criaturas vivientes», agregó monseñor Córdoba.
