Nuestra Señora del Rosario de Fátima tuvo su origen en los testimonios de tres niños pastores, llamados Lucia Dos Santos, Jacienta Y Francisco Marto, quienes afirmaron haber presenciado varias apariciones marianas en Fátima Portugal el 13 de mayo de 1917. A partir de entonces, esta advocación mariana extendió a todo el mundo.