Las exequias de Carlos Holmes Trujillo.
A Holmes, Uribe lo recibió con desconfianza, como lo hicieron también con Angelino, salvo que este Carlos Holmes iba más piano que Angelino y, el 2022 sería su estocada final, con un conocimiento pleno del estado de derecho, y por sobre todo: con un Uribe disminuido políticamente.
Néstor Raúl Charrupí
Ex-presidente Tribunal Superior Popayán
Es complicado hablar de un Ministro de guerra, sin incurrir en los consabidos lugares comunes: que tan bueno que era… que dios lo tenga en su gloria… que descanse en paz. Amen…
Además Carlos Holmes, con un conocimiento del funcionamiento del estado y sentido común, superior al que tiene nuestro nobel presidente. Ya muerto el ministro, en tan peculiares circunstancias, quiéralo o no, amerita una pausa reflexiva, porque no es usual que mueran ministros en Colombia, infectados de Covid 19 todos los días.
No fui amigo de Carlos Holmes, como tampoco de Angelino Garzón, almas paralélalas políticamente y con procederes muy similares; me gustan los políticos como el ex presidente Virgilio Barco Vargas, de una sola línea, sin acomodamientos, aunque ahora me dicen que, en gran parte de su gobierno, estuvo «loco».
Carlos Holmes, fue como un bálsamo refrescante, o energizan te para el partido Centro Democrático, cuyo jefe, Álvaro Uribe seguramente por «exceso» de trabajo, y porque la oposición se la ha puesto difícil, ahora funge como un buey cansado.
La propuesta neoliberal de Uribe, de hecho era la hipotética respuesta ideológica a las FARC,para después de ganarles la guerra, que les trunco Juan Manuel Santos, seria implementar el neo liberalismo desarrollista: el cual tiene condenado al ex ministro Arias, Uribito a 18 años de prisión; consistente en darle a los ricos, aún más, riquezas del estado, para que con estos excedentes, se desarrollara Colombia, presumiéndose, que los ricos si saben cómo se genera riqueza, mientras que los pobres solo «invaden».
Presumiéndose como riquezas desarrollistas: distritos de riego, ganaderías, vías terciarias, puentes modernos, frigoríficos, fábricas etc., no solo este modelo, le estallo en las manos de Uribito, sino que esa plata, como era de presumirse, se la robaron, incluso por sectores aparentemente productivos, en connivencia con algún sector de la Banca.
Ahí apareció Carlos Holmes, como la cara intelectual del centro Democrático, con pinta de estadista; aunque en ese partido no es que abunde la inteligencia, pero Carlos Holmes hacia la diferencia. Pidiéndole pista al jefe máximo, para que le diese la oportunidad de manejar Colombia, ahora ya converso a la derecha.
Uribe lo recibió con desconfianza, como lo hicieron también con Angelino, salvo que este Carlos Holmes iba más piano que Angelino y, el 2022 sería su estocada final, con un conocimiento pleno del estado de derecho, y por sobre todo: con un Uribe disminuido políticamente.
El Covid 19 se les ha atravesado; y candidato no hay, así pretendan lavarle la cara, a los del defalco de Hidro Ituango, Hacer Campaña con semejante piano encima, es tarea para Sansón.
No sé si Carlos Holmes hubiese sido buen o mal presidente, pero mejor que Duque que no le quepa la menor duda; a Duque le pasa como el que quiere tomar un bus… pero no tiene idea para ¿dónde va? Cualquier ruta que tome, le sirve.
El presidente Duque, dándole instrucciones a Carlos Holmes Trujillo.
