La alegría por quienes logran pensionarse o jubilarse.
Si jubilado viene de júbilo, por algo será.
José Antonio Méndez
Organiza tu día.
Para que la inactividad no mine el ánimo, planea actividades que vertebran la rutina y respeta un sencillo horario. «Con la jubilación quedan un montón de horas libres, y es bueno aprovecharlas con prácticas de envejecimiento activo (ejercicio, ocio, alimentación…) que mantengan nuestra cabeza y nuestro cuerpo en las mejores condiciones posibles», explica la doctora Sara González, jefe médico del grupo de residencias Amavir, en España
Haz deporte.
Hay un ejercicio para cada edad y condición: nadar, pasear, ejercitarse con pelotas de goma, caminar sobre una línea, hacer gimnasia… «La actividad física disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, estreñimiento, osteoporosis, artrosis…; mejora el sueño, disminuye las caídas y aumenta la estabilidad emocional, entre otros beneficios», señala González.
Mente sana…
Leer, hacer ejercicios de memoria visual como el Memory o el Tangram, rellenar crucigramas y resolver sopas de letras… Previene enfermedades cognitivas y ayuda a «seguir cumpliendo años con mayor calidad de vida», explica la doctora.
¡Sin miedo a internet!
Cada vez más centros de mayores ofrecen cursos para aprender a usar Internet, redes sociales y tabletas… «Acceder a Internet para leer el periódico o comunicarnos con familiares es fácil, y lo recomiendo encarecidamente», apunta la jefe médica de Amavir.
Date a los demás.
Prestar un servicio en la parroquia, visitar enfermos, llevar la comunión a impedidos o ayudar en una institución benéfica es una entrega a los demás, que refuerza la sensación de saberse útil y «mejora las relaciones sociales, algo imprescindible para evitar el aislamiento o la soledad no deseada».
Amplía tus aficiones.
Costura, fotografía, pintura… Recupera o amplía tus aficiones y enséñaselas a los jóvenes. «Es una forma de que los mayores nos transfieran conocimientos olvidados: ¿cuántas mujeres que han sido grandes encajeras de bolillos los tienen aparcados porque no se busca un encuentro entre generaciones?», concluye González.
La tristeza por quienes no logran la jubilación y el mundo se les viene encima.