Durante su recorrido por Sumapaz, el alcalde Carlos Fernando Galán ratificó el compromiso de Bogotá con la sostenibilidad hídrica regional. Mediante el programa de Pago por Servicios Ambientales, el Distrito cofinancia a familias campesinas para conservar más de 4.400 hectáreas de páramos frente a los rigores del cambio climático.
Bogotá D.C.
Primicia Diario
En un recorrido estratégico por la vereda Taquecitos, ubicada en la localidad rural de Sumapaz, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán reafirmó el compromiso de su administración con la sostenibilidad ambiental. A través del programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA) Hídricos, el Distrito avanza decididamente en la conservación de los páramos y los bosques altoandinos, ecosistemas vitales para garantizar la seguridad hídrica de la capital y sus alrededores ante los rigores del cambio climático.
El mandatario enfatizó la urgencia de estas acciones de cara a las alertas meteorológicas actuales. «Les estamos pagando a los ciudadanos por proteger el agua que usted se toma. Este año el fenómeno de El Niño va a estar más fuerte de lo normal y en Bogotá nos hemos preparado», aseguró Galán, quien detalló que este modelo de incentivos no solo blinda el recurso hídrico, sino que beneficia de forma directa a las familias campesinas y a los propietarios rurales de las zonas de recarga hídrica.
Protección del ecosistema
El programa de PSA Hídrico consiste en un incentivo económico que la Alcaldía de Bogotá entrega a los habitantes del campo que se comprometen, mediante acuerdos voluntarios y temporales, a conservar o restaurar áreas estratégicas para el ciclo del agua. Los resultados de la estrategia ya muestran un avance sin precedentes para la región.
«Ya llevamos 4.420 hectáreas protegidas y 123 familias campesinas vinculadas. Todos ellos son clave para proteger el agua de toda Bogotá, 39 municipios de Cundinamarca y toda la Región», explicó el gobernante local.
Las cifras respaldan la efectividad de la iniciativa: en los dos primeros años del gobierno de Galán, la ciudad logró duplicar las hectáreas bajo esquemas de protección en comparación con toda la administración anterior. Este hito evidencia una fuerte voluntad política por invertir en la ruralidad que custodia el agua de la Sabana.
Expansión de la red hídrica
El plan de contingencia y conservación ambiental no se detendrá en las zonas altas de la capital. La meta del Distrito es consolidar un cinturón verde de protección que involucre a los principales complejos de páramos del centro del país.
Al respecto, el Alcalde Mayor anunció las nuevas fases de cobertura del programa: «Este programa lo estamos haciendo en el páramo de Sumapaz, alrededor de Chingaza y lo vamos a empezar a hacer ahora en el agregado norte, es decir en Guacheneque, Guerrero, y la cuenca alta y media del Río Bogotá».
Finalmente, Galán puntualizó que el éxito de esta estrategia radica en la confianza mutua entre la institucionalidad y los habitantes del territorio, reiterando que «es clave que trabajemos conjuntamente con las comunidades en la protección del agua para Bogotá y la Región»
Para blindar la seguridad hídrica regional ante el cambio climático, el Distrito consolidará un cinturón verde que unirá la conservación de las zonas altas de Bogotá con los complejos de páramos de Sumapaz, Chingaza, Guerrero y Guacheneque.
Ante la inminencia de un fenómeno de El Niño más severo, el alcalde Galán enfatizó que el Pago por Servicios Ambientales prepara a Bogotá contra la escasez. Este modelo no solo blinda el recurso hídrico estratégico, sino que impacta positivamente la economía de las familias campesinas que custodian las zonas de recarga.