La DIAN incautó en Bogotá un histórico cargamento de contrabando valorado en cerca de $10.000 millones de pesos, trasladado en 12 camiones. La mercancía ilegal decomisada incluye más de 126.000 pares de calzado y miles de prendas, perfumes, juguetes y electrodomésticos sin documentación.
Javier Sánchez
Primicia Diario
En una contundente ofensiva contra la ilegalidad en el corazón del país, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) logró la aprehensión de un millonario cargamento de mercancía de contrabando en Bogotá, valorado en cerca de $10.000 millones de pesos. El operativo exigió el despliegue logístico de 12 camiones para trasladar miles de productos extranjeros que no contaban con la documentación legal ni los permisos aduaneros requeridos.
Entre los elementos incautados destacan 126.000 pares de calzado, 5.000 morrales, maletas y billeteras, 4.000 confecciones y prendas de vestir, 3.000 perfumes, 1.500 juguetes y 1.000 electrodomésticos y utensilios.
Cero tolerancia a las economías ilegales
Tras la incautación, el presidente Abelardo De La Espriella reaccionó con contundencia a través de su cuenta oficial en la red social X, advirtiendo que su administración intensificará la persecución a las estructuras criminales dedicadas al tráfico de mercancías.
«¡El contrabando no va a seguir robándole a Colombia! Se acabó la fiesta de la ilegalidad. Vamos detrás del contrabando, de sus redes y de quienes se enriquecen destruyendo el empleo, la industria nacional y las finanzas de la Nación», sentenció el Jefe de Estado.
El Mandatario enfatizó que la política antidrogas y anticorrupción de su Ejecutivo no se limitará al decomiso en las calles, sino que desmantelará las mafias financieras que lucran a expensas de los comerciantes formales. «En mi Gobierno, el que la hace, la paga. La legalidad también se defiende cerrándole el paso a cada peso de las economías ilegales», concluyó.
Impacto y balance del operativo aduanero
La gigantesca incautación incluyó un consolidado masivo de bienes incautados: 126.000 pares de calzado, 5.000 unidades de equipaje y billetería, 4.000 prendas de vestir, 3.000 artículos de perfumería, 1.500 piezas de juguetería y 1.000 electrodomésticos para el hogar.
El Gobierno Nacional ratificó que el contrabando erosiona la competencia justa para los productores que tributan legalmente, destruye empleos formales y debilita los ingresos del Estado para la inversión social. Con esta intervención, el Ejecutivo reafirma su postura de cero tolerancia frente al crimen organizado en el comercio nacional.
El presidente Abelardo De La Espriella advirtió que intensificará la persecución contra el contrabando para desmantelar las mafias financieras que afectan la industria y el empleo. Bajo el lema «el que la hace, la paga», enfatizó que su gobierno combatirá las economías ilegales más allá de las calles.