El alcalde Alejandro Eder, viene promoviendo a Mabel Lara para que lo reemplace en la alcaldía de Cali.
El alcalde Eder pareciera que llegó a la alcaldía para reforzar su imagen nacional en redes y pantallas bogotanas, no para resolverle los problemas mayúsculos y crecientes a Cali y sus habitantes.
La incapacidad manifiesta conque no ha asumido la reconstrucción de las áreas urbanas afectadas por el terremoto y la inutilidad para haberle encontrado alojamiento a los damnificados no habiendo solucionado en 50 días el amontonamiento provisional bajo carpas en los campamentos de Chiminangos y Santa Helena , le impide pedirle a Colombia y al mundo que le ayuden a solucionarlo porque le dañarían su imagen de futuro presidente.
Pobre vergonzante. Solo le interesa posar haciendo nada ante las cámaras nacionales creyendo ser registrado por sus posibles electores en la campaña presidencial del 2030.
Tampoco de su boca y de su anodino ejército de colaboradores ha salido el primer mugido de un programa de apoyo al acumulado de profesionales o jubilados de los afectados estratos 3 y 4 que hoy viven arrimados pues se quedaron sin apartamento, sin carro y sin conqué aspirar a reemplazar su antiguo bienestar.
Pero donde nos demuestra que como alcalde no ha podido entender a Cali y mucho menos al Valle, es la manera egoísta y vanidosa como ha desperdiciado la opción de adquirir la hidroeléctrica de Salvajina, que ha sido puesta en venta por Celsia ,para que a su vez la represa le sirviera a Cali y a varios municipios como acueducto .Afanado por mostrarse en los medios bogotanos como el empresario que negocia en grandes ligas y quiere ser presidente, no hizo frente común con la CVC y la Gobernación del Valle, accionista como Emcali de Celsia.
Solo le interesa aparecer como quien en solitario es capaz de la hazaña de comprar la hidroeléctrica, pero sin mencionar la opción del acueducto. Es evidente, en su futuro no parecen estar ni Cali ni el Valle ,solo su candidatura presidencial.
