Alex Saab de retorno ante la justicia de los Estados Unidos
Federico Ochoa V.
Internacionales
El destino legal de Alex Saab ha dado un vuelco definitivo. Tras confirmarse su arribo a territorio estadounidense y su primera comparecencia ante una corte federal de Miami, el controvertido empresario regresa a los tribunales norteamericanos bajo un escenario geopolítico y legal completamente renovado. Lo que las autoridades de Washington describen hoy es una sofisticada arquitectura financiera que diluye las fronteras entre Colombia y Venezuela.
De la libertad al banquillo de Florida
La biografía judicial de Saab sumó un capítulo inesperado. Aunque el barranquillero ya había conocido el rigor del aislamiento estadounidense tras su extradición desde Cabo Verde en 2021 —proceso que culminó a finales de 2023 con un canje de prisioneros bajo la administración de Nicolás Maduro—, el tablero político actual ha transformado su realidad de forma drástica.
La entrega se consumó el sábado 16 de mayo de 2026. En un movimiento inédito, el Servicio de Identificación y Extranjería de Venezuela (SAIME), bajo la égida del gobierno de transición en Caracas liderado por Delcy Rodríguez, ejecutó su formal deportación. Para justificar la medida, las autoridades venezolanas alegaron la nulidad de su nacionalidad legal y adujeron la apertura de una investigación interna por «fraudes de todo tipo».
Apenas 48 horas después de aterrizar en el aeropuerto de Opa-locka, custodiado por agentes de la DEA, el empresario compareció formalmente ante la jueza federal Marty Fulgueira Elfenbein, vistiendo de nuevo el overol de recluso.
Alimentos y crudo
La nueva acusación formal del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) y la fiscalía del Distrito Sur de Florida detalla cómo se canalizaron cientos de millones de dólares a través del sistema bancario estadounidense mediante dos operaciones maestras:
La génesis del esquema se remonta a octubre de 2015. Saab y sus socios obtuvieron contratos millonarios con el Estado venezolano para el Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP). No obstante, la Fiscalía sostiene que el plan consistió en «falsificar de manera fraudulenta el origen de los alimentos», registrando importaciones ficticias o sobrevaloradas desde Colombia y México, todo ello aceitado por el pago de «sobornos masivos» a altos funcionarios de Caracas.
Lejos de detenerse con las sanciones de Washington, la investigación afirma que la conspiración se mantuvo activa hasta enero de 2026. Aprovechando el estrangulamiento económico de la industria petrolera venezolana, la red de Saab habría comercializado crudo de manera clandestina. Para diluir el rastro del dinero, recurrieron a firmas fantasma, facturas apócrifas y cuadernos de bitácora completamente alterados.
Red con arraigo en Bogotá y Caracas
El expediente retrata una maquinaria criminal binacional perfectamente engranada donde las responsabilidades se bifurcan:
«El componente colombiano, articulado por Saab desde su natal Barranquilla, proveyó el andamiaje comercial y los puentes bancarios internacionales para desviar los fondos hacia cuentas en Europa y Estados Unidos. En contraparte, el componente venezolano facilitó el aparato estatal como un vehículo de enriquecimiento ilícito, involucrando presuntamente a altos mandos de la cúpula gubernamental y a familiares directos del entorno de Nicolás Maduro a cambio de prebendas financieras».
Horizonte penal
El escenario procesal para el otrora diplomático venezolano se vislumbra severo. Los cargos formales que pesan en su contra incluyen lavado de dinero, conspiración para cometer transacciones financieras ilícitas y ocultamiento de fondos de origen espurio.
Durante la audiencia preliminar, la jueza determinó que el acusado permanecerá privado de la libertad sin derecho a fianza en una prisión federal de Florida, fijando la próxima comparecencia para el 24 de junio. De ser hallado culpable en este nuevo juicio, el empresario colombiano podría enfrentarse a una pena máxima de hasta 20 años de prisión, cerrando así el círculo de uno de los casos de corrupción transnacional más ruidosos de la última década en el hemisferio.