Alejandro Domínguez, de la Confederación Sudamericana de Fútbol («Conmebol») y vicepresidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación («FIFA»)
Nueva York
Primicia Diario
Un reportaje de investigación publicado por el prestigioso diario estadounidense «The New York Times» ha desatado un verdadero terremoto institucional en las estructuras del fútbol sudamericano. La publicación revela que Alejandro Domínguez, actual presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol («Conmebol») y vicepresidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación («FIFA»), enfrenta una grave denuncia ética de carácter interno que pone en entredicho la transparencia de su gestión.
Este nuevo escándalo reactiva de inmediato los fantasmas del «FIFAGate» de 2015, aquella macrooperación judicial de los Estados Unidos que descabezó a la dirigencia del balompié continental. Entre los nombres más recordados de esa nefasta época se encuentra el del expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya Giraldo, quien tras aceptar cargos por conspiración para cometer fraude en transferencia de dinero y lavado de activos ante la justicia norteamericana, permaneció privado de la libertad en territorio estadounidense a la espera de su sentencia definitiva, convirtiéndose en uno de los testigos clave del entramado de sobornos.
A continuación, se detallan los puntos neurálgicos del informe de prensa y el sofisticado mecanismo del presunto fraude actual:
La acusación
El núcleo de la actual polémica radica, paradójicamente, en el destino del dinero que la justicia de los Estados Unidos y diversas auditorías externas lograron recuperar tras el desfalco provocado por la antigua cúpula de la Conmebol, de la cual Bedoya formaba parte antes de su caída.
Tras las capturas y condenas de los antiguos directivos, la confederación suramericana implementó un riguroso proceso legal para restituir los millones de dólares que habían sido desviados a cuentas bancarias secretas y paraísos fiscales.
La denuncia ética interna, interpuesta de manera anónima por una fuente que asegura tener «conocimiento directo de las transacciones», sostiene que Alejandro Domínguez y otro alto directivo de la Conmebol habrían recibido de forma irregular más de cinco millones de dólares provenientes, precisamente, de aquellos fondos recuperados que debieron destinarse al desarrollo del deporte.
Conocimiento en la FIFA
El reporte de «The New York Times» subraya una alarmante pasividad por parte del máximo ente rector del fútbol mundial, un comportamiento que recuerda el secretismo corporativo de las épocas pasadas de Joseph Blatter.
Altos dirigentes de la FIFA han tenido conocimiento formal sobre la existencia de esta denuncia ética desde hace más de un año. Sin embargo, los comités disciplinarios mantuvieron el expediente bajo total hermetismo, sin abrir investigaciones públicas ni tomar medidas preventivas visibles contra Domínguez hasta que el diario estadounidense expuso los documentos a la luz pública.
Hermetismo y reacciones oficiales
Hasta el momento, la respuesta institucional de las entidades implicadas ha oscilado entre el silencio y la desestimación absoluta de los cargos:
Desde la Conmebol: Voceros oficiales de la confederación suramericana manifestaron formalmente que «desconocen la existencia de una denuncia ética» en los tribunales correspondientes en contra de su presidente, defendiendo la política de transparencia implementada desde 2016.
Alejandro Domínguez: El dirigente paraguayo, quien asumió las riendas de la Conmebol bajo la promesa explícita de limpiar la imagen de la entidad tras los escándalos de corrupción que sepultaron a directivos como Luis Bedoya, se ha negado a responder los cuestionamientos directos y los requerimientos de información enviados por los reporteros de la investigación.