La Plaza de Soledad, Atlántico, es un emblemático espacio histórico custodiado por la imponente Iglesia de San Antonio de Padua y la estatua de Simón Bolívar. Este concurrido epicentro cultural vibra al ritmo del merecumbé, la tradición del Carnaval y el inconfundible aroma de la icónica butifarra soledeña.