Noticias, TOP

El Golfo Pérsico en máxima alerta: GUERRA ENERGÉTICA

Depósitos de combustible en Muharraq, Bahréin, tras un ataque atribuido a Irán durante la escalada militar en el Golfo Pérsico.

 

 

Internacional

Primicia Diario

La escalada bélica en el Golfo Pérsico ha alcanzado un punto de inflexión crítico. Los recientes ataques directos contra infraestructuras estratégicas marcan el inicio de una «nueva fase» en el conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, generando ondas de choque en el mercado energético global.

La Guardia Revolucionaria de Irán ha emitido una advertencia tajante: el sector energético de los aliados de Washington será destruido sistemáticamente si las instalaciones persas vuelven a ser blanco de ofensivas. Esta declaración surge tras la incursión iraní contra la refinería de Ras Laffan en Catar —el complejo de gas natural licuado más importante del mundo— y diversos depósitos de combustible en Riad y los Emiratos Árabes Unidos. Estas acciones se presentan como una represalia directa por el bombardeo previo contra el yacimiento iraní de Pars Sur.

Las consecuencias de esta confrontación ya se perciben a escala internacional. Catar ha confirmado incendios y daños de consideración en su principal núcleo de producción, lo que ha provocado un repunte inmediato en los precios del gas en Asia y Europa. Bajo la premisa de una estricta «ley del talión», Teherán sostiene que cualquier agresión a su soberanía industrial será respondida con la aniquilación de las refinerías vecinas. Mientras tanto, el crudo Brent se sitúa en los 107 USD, obligando a las potencias occidentales a activar planes de contingencia ante el riesgo inminente de un desabastecimiento energético global.

Irán lanzónuevos ataques contra instalaciones energéticas en el Golfo