Las Fuerzas Militares iniciaron la recolección de los 48 cuerpos de los disidentes que perdieron la vida en cruentos combates en la zona rural. Los cadáveres serán trasladados a Medicina Legal con el fin de adelantar las labores de identificación, donde ya se confirmó la presencia de 11 menores de edad.
San José del Gaviare
Primicia Diario
Una profunda crisis humanitaria y de derechos humanos sacude al sur del país tras confirmarse el devastador balance de las recientes confrontaciones armadas en áreas rurales del departamento del Guaviare. Tras los cruentos combates registrados entre las estructuras disidentes al mando de alias «Calarcá» —Bloque Central Jorge Suárez Briceño— y alias «Iván Mordisco» —Estado Mayor Central—, las autoridades de medicina legal y diversos organismos defensores de derechos humanos confirmaron que, entre los 48 cuerpos recuperados en la zona de guerra, se logró identificar plenamente a 11 menores de edad.
Este trágico hallazgo pone en evidencia, una vez más, la persistencia del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de estas organizaciones criminales en los departamentos de Guaviare, Caquetá y Meta. Las agencias internacionales advierten que esta práctica «viola de manera sistemática los protocolos internacionales de protección a la infancia en contextos de conflicto armado». Las hostilidades en esta parte del territorio nacional obedecen a una sangrienta disputa interna por el control absoluto de las rutas del narcotráfico, el cobro de extorsiones y los corredores estratégicos de movilidad hacia el oriente y el sur de la Amazonía colombiana, desatada tras la fractura definitiva entre ambas facciones disidentes.
Ante la gravedad de los hechos, la Defensoría del Pueblo y múltiples misiones internacionales han solicitado la intervención urgente del Gobierno Nacional y de la Fuerza Pública. El llamado perentorio busca no solo asegurar militarmente el territorio para proteger a las comunidades atrapadas en el fuego cruzado, sino también brindar acompañamiento psicológico integral a las familias de las víctimas y «frenar de manera de definitiva las dinámicas de reclutamiento ilegal que siguen cobrando vidas jóvenes en las zonas rurales apartadas».
Misión humanitaria recuperó 48 cadáveres en zona de combates entre disidencias