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Un inusual doble tránsito rozará el vecindario terrestre: EL VALS DE LOS ASTEROIDES

El vals de los asteroides: Un inusual doble tránsito rozará el vecindario terrestre

 

 

Misal Luna G,

Universo

El cosmos ofrece por estos días un espectáculo de sutil sincronía matemática. El paso simultáneo de dos asteroides a muy corta distancia de la Tierra ha encendido las alarmas de fascinación en la comunidad científica y los observatorios internacionales. Aunque este tipo de aproximaciones dobles es un fenómeno infrecuente debido a su coincidencia temporal, agencias de la envergadura de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) han salido al paso para infundir tranquilidad, confirmando que ninguno de los objetos representa un peligro de impacto para el planeta.

A continuación, se desglosan los pormenores técnicos y las trayectorias de este doble encuentro astronómico.

Los visitantes de la periferia: 2026 JH2 y 2026 KB

Ambos cuerpos celestes fueron detectados con escasos días de diferencia gracias a la red global de defensa planetaria. El hallazgo no solo engrosa el catálogo cósmico, sino que revalida la extraordinaria sensibilidad de la tecnología óptica actual para rastrear objetos menores en el espacio profundo.

El bólido 2026 JH2 y su histórica aproximación: Avistado por primera vez el pasado 10 de mayo de 2026 por el programa Mount Lemmon Survey en Arizona, Estados Unidos, este objeto ha sido clasificado dentro del grupo de los asteroides Apolo —aquellos cuyas órbitas intersectan la elíptica de la Tierra—. Con un diámetro estimado de entre 15 y 35 metros —una escala similar a la de una residencia familiar—, su masa evoca la del célebre bólido de Cheliábinsk que sacudió los cielos de Rusia en 2013.

Una cercanía récord: El máximo acercamiento de 2026 JH2 se produjo ayer  lunes 18 de mayo de 2026. En su perihelio más crítico, la roca se situará a una distancia de 91.500 kilómetros de nuestra superficie.

«En términos estrictamente astronómicos, el objeto pasará literalmente «rozando» el entorno terrestre. Esos 91.500 kilómetros equivalen a apenas un cuarto —el 24%— de la distancia promedio que nos separa de la Luna, una altitud que incluso se sitúa por debajo de las órbitas de ciertos satélites artificiales de comunicación profunda».

Por su parte, el segundo protagonista de esta jornada, denominado 2026 KB, fue detectado pocas horas después que su contraparte. Aunque comparte la misma ventana de tránsito de 24 horas, su trayectoria mantendrá un margen de seguridad ligeramente mayor, consolidando lo que los expertos denominan una «coincidencia espacial de alta escuela».

Velocidad, balística y certidumbre matemática

De acuerdo con las lecturas analizadas por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, el asteroide 2026 JH2 se desplaza en estos momentos a una velocidad relativa de 9.14 kilómetros por segundo; esto es, una velocidad crucero que ronda los 33.000 kilómetros por hora.

La comunidad astrofísica ha sido enfática al señalar que el cruce de órbitas bajo ninguna circunstancia se traducirá en una colisión. Los modelos matemáticos aplicados para el cálculo de probabilidades son absolutos y descartan alteraciones gravitacionales capaces de desviar los asteroides hacia la atmósfera. Se trata de un tránsito limpio: una vez que el asteroide 2026 JH2 supere la influencia de la Tierra, no volverá a registrar una aproximación semejante sino hasta el año 2090.