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La Universidad La Gran Colombia: 76 AÑOS DE UN LEGADO EDUCATIVO Y SOCIAL TRANSFORMADOR

La Universidad La Gran Colombia conmemora su trayectoria institucional fundada el 15 de noviembre de 1950 por el educador Julio César García Valencia. Nació con el propósito de brindar educación superior nocturna a la clase trabajadora y oficializó su personería jurídica el 24 de mayo de 1953.

 

Educación

Primicia Diario

La Universidad La Gran Colombia conmemora 76 años de existencia, una trayectoria institucional que comenzó formalmente el 15 de noviembre de 1950 bajo la visión del intelectual y educador Julio César García Valencia. Con el firme propósito de abrir las puertas de la educación superior nocturna a la clase trabajadora, la institución inició sus actividades académicas en febrero de 1951. Posteriormente, el Gobierno Nacional oficializó su respaldo mediante la concesión de la personería jurídica el 24 de mayo de 1953, fecha que la comunidad grancolombiana celebra anualmente como su día clásico.

Hoy en día, la universidad está indisolublemente ligada a la historia jurídica, económica y técnica del país, con aportes sobresalientes en áreas como la ingeniería, la economía y la administración de empresas. Su sede principal ocupa un espacio neurálgico en el centro de Bogotá, un complejo que estudiantes, docentes y la propia ciudadanía han bautizado entrañablemente como la «Gran Manzana».

La era de la modernización

Desde noviembre de 2019, la conducción de la alma mater está en manos del doctor Marco Tulio Calderón Peñaloza, un abogado egresado de la casa que, tras desempeñarse como Vicerrector Jurídico y Secretario General, fue reelegido en 2023 para guiar los destinos de la institución hasta 2028. Su rectoría se ha distinguido por una profunda transformación estructural enfocada en la innovación y el impacto social.

Entre los hitos de su gestión destaca la expansión regional bajo las directrices del Plan Estratégico Institucional de Desarrollo (PEID), logrando el robustecimiento de la seccional Armenia y la descentralización de la oferta académica. Con ello, se busca que los jóvenes encuentren oportunidades óptimas en sus regiones sin la obligación de migrar a la capital. Asimismo, la respuesta tecnológica ante los desafíos de la crisis sanitaria global permitió consolidar un ecosistema digital híbrido que frenó la deserción y dio paso a nuevos posgrados virtuales.

En el plano académico, el rectorado ha impulsado la diversificación de maestrías y doctorados, resaltando la creación de la Maestría en Representación Política y Gestión Pública, estructurada en convenio con el Congreso de la República a través del Centro Académico de Estudios Legislativos (CAEL). Este dinamismo normativo y de calidad encamina actualmente a la universidad hacia la obtención de la Acreditación de Alta Calidad Institucional Multicampus. Fiel a sus principios fundacionales, la administración mantiene políticas de matrículas accesibles y redes de apoyo pedagógico para los sectores populares, una labor que le mereció a la institución y a su rector la imposición de la «Orden a la Democracia Simón Bolívar» en el grado de Comendador por parte del legislativo.

Cantera de estadistas, juristas e intelectuales

El impacto histórico de la Universidad La Gran Colombia se refleja con nitidez en las altas dignidades del Estado, el poder judicial y la cultura que han transitado por sus aulas o sus cuerpos directivos.

En la línea de la alta política y el pensamiento, figuras como el expresidente Belisario Betancur Cuartas mantuvieron un nexo entrañable con la institución, de la cual fue Decano de la Facultad de Derecho en 1957. A él se suman nombres como el del jurista y diplomático Lucio Pabón Núñez, quien rigió los destinos de la universidad como rector en 1976 tras haber ocupado las carteras de Gobierno y Educación, y el del célebre humanista Otto Morales Benítez, miembro clave del primer Plénum histórico de la alma mater.

La Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, de corte tradicional en la capital, ha sido cuna de destacados magistrados de las Altas Cortes, como José Ignacio Talero Lozada, quien llegó a presidir la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia y ejerció la decanatura de la misma facultad. De igual manera, se recuerda la impronta de Jesús María Arias, primer decano de la facultad y posteriormente rector entre 1969 y 1971.

En el ámbito de la academia, el desarrollo empresarial y la divulgación, sobresale la gestión del doctor José Galat Noumer, quien ejerció la rectoría y presidencia de la corporación por más de tres décadas (1981-2015), posicionándose como un referente del cooperativismo y la comunicación. En la escena económica contemporánea, el egresado Rafael España ha destacado durante décadas como el Director Económico de la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), constituyéndose en una de las voces técnicas más respetadas del sector privado. Por su parte, el escritor e internacionalista Gerney Ríos González se ha encargado de inmortalizar este legado en su obra «Líderes Grancolombianos».

Más allá de los nombres ilustres que figuran en las páginas de la historia nacional, el verdadero triunfo de la Universidad La Gran Colombia reposa en los millares de jueces, litigantes, contadores, ingenieros y arquitectos que, desafiando el cansancio en las jornadas nocturnas, se convirtieron en el motor profesional del país mientras edificaban el bienestar de sus familias.

Desde noviembre de 2019, la rectoría está a cargo del abogado y egresado grancolombiano Marco Tulio Calderón Peñaloza, reelegido hasta 2028. Su gestión al frente de la institución se ha distinguido por liderar una profunda transformación estructural enfocada en la innovación y el impacto social.

La seccional de la Universidad La Gran Colombia en Armenia goza de un sólido prestigio regional, consolidándose como líder en la formación de profesionales idóneos. Su liderazgo en el Eje Cafetero se sustenta en la Alta Calidad de sus programas académicos, su fuerte impacto social y su constante aporte al desarrollo empresarial.