El reporte de la Primera División del Ejército, las maniobras terrestres y de asalto aéreo buscan golpear de manera contundente las capacidades logísticas y operativas del grupo armado.
SANTA MARTA
Primicia Diario
Las estribaciones de la Sierra Nevada se convirtieron este lunes en el escenario de una intensa confrontación bélica. Un amplio operativo conjunto de las Fuerzas Militares desplegado contra las estructuras de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) desencadenó una grave crisis de orden público y movilidad en la Troncal del Caribe. Las acciones, que comenzaron hacia las 3:00 de la madrugada de este lunes festivo 15 de junio de 2026, mantienen bloqueada esta crucial arteria vial que comunica a los departamentos de Magdalena y La Guajira, dejando a cientos de personas atrapadas en medio de la tensión.
Combates de alta intensidad
La intervención militar, liderada por tropas del Gaula Militar Élite y de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, se concentró en la zona rural de Santa Marta, específicamente en los sectores de Quebrada del Sol, Marquetalia, Mendihuaca y Guachaca. Según reportes de la Primera División del Ejército, las maniobras terrestres y de asalto aéreo buscan golpear de manera contundente las capacidades logísticas y operativas del grupo armado.
Habitantes de la región y líderes comunitarios informaron sobre fuertes ráfagas de fusil, sobrevuelos constantes y detonaciones asociadas a bombardeos en las partes altas de la montaña. La situación encendió las alarmas de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos y de las autoridades del colegio Mulkwakungui, quienes alertaron que las hostilidades se registran a escasa distancia del resguardo de la comunidad indígena Kogui, poniendo en grave riesgo este entorno ancestral.
El calvario de los viajeros
Como consecuencia directa del desarrollo de los combates en las zonas contiguas, el flujo vehicular en la Troncal del Caribe quedó completamente paralizado en ambos sentidos. Al tratarse del cierre de un puente festivo, la parálisis sorprendió a cientos de viajeros nacionales y extranjeros que buscaban ingresar a los balnearios de la región o retornar a sus ciudades de origen. Kilométricas filas de autobuses intermunicipales, vehículos particulares y camiones de carga permanecen detenidos sobre la calzada.
La situación escaló rápidamente debido a acciones de sabotaje urbano. Hombres armados obstruyeron los accesos en el sector de la entrada a Bonda y en las inmediaciones del peaje de Neguanje. Fuentes en la zona denunciaron el intento de quema de un autobús de servicio público y la incineración comprobada de al menos un vehículo particular. Ante la incertidumbre y el temor de quedar expuestos en la línea de fuego, decenas de turistas se vieron obligados a descender de los automotores y caminar por la carretera en busca de refugio.
La situación encendió las alarmas de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos y de las autoridades del colegio Mulkwakungui, quienes alertaron que las hostilidades se registran a escasa distancia del resguardo de la comunidad indígena Kogui, poniendo en grave riesgo este entorno ancestral.