Los análisis forenses confirmaron que el deceso se produjo por asfixia mecánica y traumas contundentes, descartando una muerte natural o accidental. Con el fin de eludir la justicia, los victimarios ocultaron el cadáver en bolsas y cobijas antes de abandonarlo en una zona boscosa.
Bogotá
El esclarecimiento del luctuoso caso que conmociona al sector educativo de la capital colombiana ha cobrado un giro definitivo. Las autoridades judiciales y de policía han revelado nuevos e impactantes detalles sobre el hallazgo del cuerpo de Kevin Santiago Ángel, un reconocido profesor de 28 años que permanecía reportado como desaparecido. El descubrimiento de sus restos en una zona aislada ha permitido a las unidades de inteligencia estructurar una sólida línea de investigación criminal frente a lo que se perfila como un complejo y despiadado homicidio.
El cuerpo del docente fue localizado por unidades adscritas a la Sijín y al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), como resultado de varios días de un exhaustivo rastreo e interceptaciones tecnológicas de alta precisión.
Evidencias forenses
Los peritajes técnico-científicos practicados en el lugar del descubrimiento aportan datos determinantes para el expediente judicial:
Los análisis forenses preliminares practicados al cadáver evidenciaron claras señales de asfixia mecánica y múltiples traumas provocados con objeto contundente. Estos hallazgos descartan de plano cualquier hipótesis orientada hacia una muerte accidental o por causas naturales.
Con el propósito deliberado de entorpecer la acción de la justicia, los victimarios envolvieron el cuerpo en cobijas y bolsas plásticas de alta densidad. Posteriormente, procedieron a abandonarlo en un terreno boscoso de difícil acceso y escasa visibilidad para evitar que fuera avistado por transeúntes.
Debido al avanzado estado de descomposición en que se hallaron los restos, los expertos estiman de manera preliminar que el deceso se produjo apenas pocas horas después de que los familiares del educador perdieran total contacto con él.
Hipótesis delictiva
El cruce de testimonios y la revisión minuciosa de los sistemas de videovigilancia de la zona donde se le vio por última vez han facilitado la reconstrucción de las horas finales de la víctima:
El profesor Ángel abandonó su lugar de residencia con el fin de asistir a una cita de carácter personal. Cámaras de seguridad del cuadrante registraron el instante preciso en que abordó un vehículo particular, cuyas placas se encuentran plenamente identificadas gracias a las tecnologías de reconocimiento analítico de la Policía Metropolitana.
Uno de los indicios más contundentes del sumario señala que, mientras el docente se encontraba retenido contra su voluntad, sus tarjetas de débito y crédito registraron inusuales movimientos y retiros masivos de dinero en cajeros electrónicos situados en el sur de la ciudad. Esta situación inclina la principal hipótesis investigativa hacia un hurto calificado bajo la modalidad de retención ilegal, coloquialmente conocida como «paseo millonario».
Ofensiva judicial
El despliegue de las capacidades de contrainteligencia civil y policial ha avanzado con paso firme hacia la individualización de los presuntos autores materiales del crimen:
Se logró constatar que el teléfono celular de la víctima fue encendido en reiteradas ocasiones en una localidad vecina para efectuar llamadas operativas de coordinación. Los investigadores ya poseen el espectro de la antena repetidora que captó dichas frecuencias de señal.
En las últimas horas, las autoridades coordinaron registros en dos inmuebles que presuntamente operaron como lugares de retención temporal. En dichas locaciones, los peritos recolectaron muestras biológicas de fluidos y trazas dactilares mediante técnicas de luces forenses, material que será cotejado de inmediato con los sistemas de la Registraduría Nacional.
El cadáver del profesor Kevin Santiago Ángel permanece en las instalaciones de la sede central de Instituto Nacional de Medicina Legal para la correspondiente entrega oficial a sus deudos. Entretanto, la Fiscalía General de la Nación ultima los detalles jurídicos para la emisión de las respectivas órdenes de captura contra la organización delincuencial responsable de este condenable suceso.